A pesar de los consejos sobre la disminución de la sal en los alimentos, los estadounidenses consumen en la actualidad alrededor de 4.000 miligramos diarios, casi el doble del límite recomendado para mantener la presión sanguínea bajo control, según el Centro para la Ciencia en el Interés Público (CCIP).
El CCIP renovó una demanda presentada en 1983 en la que había pedido a tribunales federales que obligara a la Dirección de Alimentos y Fármacos (FDA) de Estados Unidos a que declarara el sodio como un aditivo alimenticio en vez de catalogarlo como algo "reconocido generalmente como inocuo".
Esto le habría dado a la FDA la autoridad para establecer límites para la cantidad de sal en los alimentos elaborados.
"La FDA no puede de ninguna manera mirar a la ciencia y decir así de simple que la sal es "reconocida generalmente como inocua", manifestó el director ejecutivo del CCIP, Michael Jacobson, en un comunicado.
"De hecho, la sal es reconocida generalmente como algo dañino, porque es una de las causas principales de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. El gobierno de Estados Unidos debe requerir que todos los fabricantes de alimentos reduzcan gradualmente las concentraciones de sodio", agregó.
El CCIP señaló que los estadounidenses ingieren una gran cantidad de sal en los alimentos elaborados y en lo que comen en los restaurantes. En 1983, la FDA comenzó a requerir que las etiquetas en los productos especificaran el contenido de sodio, por lo que los tribunales decidieron aplazar la demanda del CCIP para ver qué pasaba.
La nueva demanda, presentada en el tribunal de apelaciones del Distrito de Columbia, alega que las advertencias en las etiquetas no han funcionado porque el contenido de sal en los alimentos elaborados es más elevado que nunca.
"La FDA está evaluando en la actualidad informes del CCIP sobre la sal, incluidas sus recomendaciones", dijo Kathleen Quinn, portavoz del organismo regulador.
El gobierno considera que los estadounidenses deben consumir alrededor de 2.300 miligramos de sal diarios. "Esto es (el equivalente a) una cucharadita", expresó la Asociación del Corazón en Estados Unidos.
La sal no sólo está en los saleros. Por ejemplo, una cucharadita de bicarbonato contiene 1.000 microgramos de sodio.
Los pacientes con hipertensión arterial y otros que corren riesgos de problemas cardiovasculares deben consumir menos sal: 1.500 microgramos diarios.
"Sin embargo, el consumo de sal ha aumentado desde la década de 1970", expresó el CCIP en un comunicado.
"La comunidad médica ha llegado a un consenso de que las dietas altas en sodio son una causa principal del aumento de la tensión sanguínea, así como de pre-hipertensión, cuando la presión de la sangre alcanza el límite para que se considere un caso de hipertensión arterial", dijo Stephen Havas, médico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland.
"En la actualidad, unos 65 millones de estadounidenses padecen hipertensión arterial y otros 45 millones son pre-hipertensos", añadió.
El CCIP dio a conocer un informe en el que dice que los alimentos procesados y la comida de restaurantes aportan casi el 80 por ciento del sodio en la dieta de los estadounidenses. Los alimentos congelados tiene especialmente un contenido elevado en sal.
En dependencia de la marca, algunos aderezos para ensaladas contiene casi un cuarto de la cantidad diaria de sodio que se recomienda, aunque otros son bajos en sal, según el informe.
Asimismo, el informe del CCIP halló que el desayuno que ofrece una cadena de restaurantes de comida rápida contiene 4.460 microgramos de sal.
En especial, los restaurantes de comida china pueden ofrecer platos con alto contenido de sodio. "Una porción típica de pollo con arroz tiene 3.150 microgramos" de sal, según el CCIP.
Claude Lenfant, médico y presidente de la Liga Mundial de Hipertensión Arterial y ex director del Instituto Nacional de la Sangre, los Pulmones y el Corazón, apoyó el informe del CCIP.
"Si disminuimos a la mitad el contenido de sodio e los alimentos procesados y en la comida de restaurantes, podríamos salvar alrededor de 150.000 vidas al año", indicó.