A partir de un reciente estudio se evaluaron los regímenes de testeo de la exposición de infantes al virus de inmunodeficiencia humana (HIV) y se intentó determinar los métodos óptimos de seguimiento a partir de la prueba de inmunoanálisis ligado a enzimas (ELISA).
Investigadores norteamericanos realizaron una revisión de los resultados obtenidos de 742 infantes expuestos al HIV en el Estado de Carolina del Norte (EEUU); en 2474 muestras fue realizada la prueba del HIV a partir de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) del ADN, en el Laboratorio de Retrovirilogía de la Universidad de Carolina del Norte. Luego fue revisada la utilidad y los costos de la prueba de ELISA en todos los infantes expuestos al HIV que fueron observados en la Clínica de Enfermedades Infecciosas Pediátricas de la Universidad de Duke (EEUU) entre el 1° de enero de 1993 y el 5 de mayo de 1998. Se utilizaron tasas confiables de probabilidad de la infección por HIV que dieron 3 pruebas de ADN negativas (PCR) y que proveyeron recomendaciones en el uso de la prueba de seguimiento de ELISA.
Los resultados reflejaron que la sensibilidad de la PCR del ADN fue de 87.1% y que su especificidad fue del 99.9%. Los investigadores evaluaron 224 infantes expuestos al HIV que fueron observados en la Universidad de Duke y que presentaron al menos tres pruebas diagnósticas negativas utilizando tanto la prueba de la PCR del ADN como cultivos de sangre para detectar el HIV. Un total de 178 infantes que fueron sometidos a la prueba de ELISA mostraron seroreversión. La Clínica de Enfermedades Infecciosas Pediátricas de la Universidad de Duke derivó el cuidado de 65 pacientes a médicos de atención primaria antes de ser realizada la prueba de ELISA y retuvo a los restantes 129 pacientes. Los niños que permanecieron bajo el cuidado de la Universidad de Duke fueron más propensos a presentar documentación de seroreversión (158 de 159 frente a 20 de 65).
Los investigadores también analizaron los costos del viaje, de las consultas médicas y de las pruebas de anticuerpos del HIV en la etapa de cuidado terciaria. Realizando 3 pruebas negativas de la PCR se espera que el costo por caso de HIV detectado a partir de una prueba positiva de ELISA sea de $ 28.1 millones.
La documentación de seroreversión obtenida de este estudio de cohorte fue casi completa en las subespecialidades clínicas multidisciplinarias, pero no así cuando la responsabilidad quedó en manos de los médicos de atención primaria. Presentando una baja probabilidad de enfermedad en aquellos pacientes que han tenido 3 pruebas negativas de la PCR, la documentación acerca de pruebas de ELISA negativas pueden no resultar apropiadas para el uso de las fuentes médicas.