Se realizó un estudio que evalúa el riesgo de padecer un cáncer de mama en mujeres de 50 a 74 años. Se comparó a aquellas que recibieron terapia de reemplazo hormonal (TRH) con un grupo control. Se discriminó a los tumores de acuerdo a su tipo histológico. Los datos se obtuvieron de la farmacia y de los cuestionarios llenados por las pacientes. Los resultados indicaron que la incidencia de cáncer de mama aumentó de un 60% a un 85% en las mujeres con TRH por un período reciente de al menos cinco años. Este aumento se vio reflejado tanto en el cáncer de mama lobulillar como en el no lobulillar siendo este aumento en el riesgo más pronunciado en el carcinoma de mama no lobulillar.
Desarrollo
Muchos trabajos hablan de la asociación1-29 entre el cáncer de mama y la terapia de reemplazo hormonal (TRH). Este trabajo se realizó en base a 705 mujeres postmenopáusicas de 50 a 74 años que tuvieron un cáncer de mama invasor diagnosticado entre julio de 1990 y diciembre de 1995 y 692 mujeres del grupo control de la misma edad, seleccionadas al azar.
Los datos de la medicación recibida se obtuvieron de los registros de la farmacia. Los datos epidemiológicos acerca de los factores de riesgo para desarrollar un cáncer de mama se obtuvieron de cuestionarios32,33 e incluyeron los antecedentes familiares, los antecedentes obstétricos, el índice de masa corporal y la frecuencia de realización de mamografías. De esto surge que las mujeres con cáncer de mama tenían más frecuentemente una historia familiar de cáncer de mama.
Las mujeres que utilizaron TRH tuvieron una incidencia mayor de cáncer de mama especialmente cuando el período superaba los cinco años de duración. Los resultados fueron similares en el caso de utilizar estrógenos solos o terapia combinada así fuera secuencial o continua.
Se evaluó si la asociación entre el riesgo de cáncer de mama y el uso de TRH podía clasificarse en grupos de riesgo. Se encontró que había una fuerte asociación entre las mujeres con receptores positivos y con menopausia quirúrgica. De todas maneras, estas diferencias no fueron estadísticamente significativas.
Los resultados indicaron que la incidencia de cáncer de mama aumentó de un 60% a un 85% en las mujeres con TRH por un período reciente de al menos cinco años. Se halló un mayor riesgo de padecer un carcinoma lobulillar con todos los esquemas hormonales pero principalmente con la terapia combinada (OR, 3.91; IC 95%, 2.05-7.44). El uso de TRH por vía oral durante 57 meses o más se asoció con un riesgo tres veces mayor de padecer un carcinoma lobulillar (OR, 3.07; IC 95%, 1.55-6.06) y un aumento del 50% en los tumores no lobulillares (OR, 1.52; IC 95%, 1.01-2.29). Esta diferencia de acuerdo al tipo histológico estuvo en el límite de ser estadísticamente significativo (P=.06). Aparte de la duración de la TRH oral, el uso de progestágenos se asoció a un aumento en el riesgo de carcinoma lobulillar (OR, 2.06; IC 95%, 1.05-4.04). Los resultados obtenidos al comparar a las usuarias de TRH durante cinco años con diez años, fueron similares.
En este trabajo caso-control, se encontró un alto riesgo de padecer un cáncer de mama en las mujeres postmenopáusicas que utilizaron recientemente estrógenos por vía oral por un largo período de tiempo tanto como única droga como cuando se combinó con progestágenos. Esto coincide con otros trabajos de cohortes 1-5 y casos control 10,13,28.
Otros trabajos30,31 también coinciden en señalar un mayor riesgo de padecer un carcinoma lobulillar en las usuarias de TRH. La magnitud de este riesgo, observado en varios estudios30,31 y el hecho de que la asociación es biológicamente posible, determinarían una asociación causal.
El hallazgo de que las usuarias de TRH recientes y por tiempo prolongado tienen un 50% más de riesgo de padecer un carcinoma no lobulillar (principalmente ductal) es importante ya que el carcinoma ductal es en general mucho más frecuente que el lobulillar. Es decir que, las no usuarias de TRH van a tener una incidencia de carcinoma ductal de 230 por 100000 por año mientras que las usuarias de TRH tendrán una tasa de 349 por 100000.
De la misma manera, el aumento de tres veces el riesgo de tener un carcinoma lobulillar representa una incidencia en las no usuarias de 23 por 100000 por año y de 70 por 100000 en un año en las usuarias recientes de TRH por un período de cinco años. Por ende, una usuaria de TRH de larga data va a tener, de todas formas, un mayor riesgo de tener un carcinoma ductal que un lobulillar.
Desde hace mucho tiempo que se considera que el cáncer de mama tiene una influencia hormonal para su desarrollo. Esto se basa en trabajos realizados en roedores36 y en la observación de que la menarca precoz y la menopausia tardía son factores de riesgo para desarrollar un cáncer de mama37. En los tejidos mamarios de mujeres con TRH se encontró44 un mayor índice de proliferación celular que fue incluso mayor cuando se utilizaron estrógenos y progesterona que los estrógenos solos.
El hallazgo del aumento en la incidencia de carcinoma lobulillar en las usuarias de TRH se debe tener en cuenta ya que se trata de un tumor difícil de palpar46 y de diagnosticar en la mamografía47. Es por eso que hay que tenerlo presente y estar más atento en los métodos de screening.