Noticias médicas

Publicado el 17 de junio de 2008

Por Nora Bär

Talento que sorprende

El Instituto Médico Howard Hughes es una organización sin fines de lucro y una de las sociedades filantrópicas más grandes del mundo.


Entrega anualmente casi 700 millones de dólares para impulsar la investigación biomédica con la convicción de que "científicos de talento excepcional, compromiso e imaginación harán descubrimientos fundamentales para mejorar la salud humana si cuentan con los recursos, el tiempo y la libertad de plantearse las preguntas más desafiantes".

En las últimas dos décadas invirtió más de ocho mil quinientos millones de dólares para respaldar a los investigadores más creativos y prometedores del continente seleccionados a través de rigurosas competencias internacionales. Entre ellos, en la última edición se incorporaron nada menos que 13 científicos argentinos. En esa misma oportunidad ingresaron tres de Brasil, uno de Chile, cuatro de México y uno de Venezuela.

La semana última se dio a conocer la lista de los nuevos becarios de la John Simon Guggenheim Foundation, otra importante organización filantrópica americana, que respalda a "hombres y mujeres [científicos y artistas] de altas calificaciones intelectuales y personales que hayan demostrado una excepcional productividad erudita o una excepcional capacidad creadora en las artes". Entre 569 postulaciones, trece de los 36 galardones que se otorgaron para América latina y el Caribe fueron a manos de argentinos (Brasil obtuvo 9; México, 5; Chile, 3; Perú, 2, y Colombia, Venezuela, Bolivia y Nicaragua, uno cada uno). Los años anteriores, investigadores argentinos también habían "arrasado" con las becas que anualmente ofrece esta fundación (16 de 34 en 2006 y 2007, y 15 de las 36 que se entregaron en 2004).

Los ejemplos de la brillante imagen que proyectan los investigadores locales en el plano internacional son numerosos. Hace un par de años vino al país Herbert Jäckle, vicepresidente de la Sociedad Max Planck, la más importante organización europea sin fines de lucro dedicada al impulso de la ciencia. Jäckle visitó la Universidad Nacional de La Plata y la de Buenos Aires. Habló con los estudiantes y con investigadores. Se llevó una impresión notable: "Fue como estar en los Estados Unidos y Europa, simplemente fantástico", dijo en esa oportunidad. Tom Jovin, director de un grupo de investigación de química biofísica de la misma institución, dijo algo similar: "Los científicos argentinos son de lo mejor que hay".

La verdad es que uno se pregunta cómo, viviendo y trabajando en un país que vive inmerso en crisis y desencuentros, y en el que la prosperidad y la armonía parecen siempre exasperantemente transitorias, la ciencia local se las arregla para mantener un nivel de excelencia que sorprende. Interrogado sobre la excelente actuación argentina en el reparto de becas latinoamericanas, Peter Kardon, vicepresidente de la Fundación Guggenheim, lo atribuyó a que la Argentina debe tener una reserva de personas capaces de sobresalir en cualquier circunstancia. Sólo resta esperar que la adversidad no termine por ahogar uno de los tesoros más valiosos que un país pueda poseer: la gente talentosa.

ciencia@lanacion.com.ar