La atopia es definida como una propensión genética a desarrollar anticuerpos de inmunoglobulina E en respuesta a la exposición a los alergenos y es evaluada por una prueba de punción cutánea de respuesta a los alergenos frecuentes. A pesar de que existe un consenso general acerca de que la atopia es un importante factor de riesgo para las enfermedades alérgicas como el asma, la rinitis o el eczema, aún es controversial el alcance que tiene la atopia en estas enfermedades.
Un grupo de investigadores ingleses describió la prevalencia de la sensibilización a los alergenos frecuentes e investigaron el grado de asociación de la atopia (definida por una prueba de punción cutánea positiva a uno o más alergenos frecuentes) con el asma, la rinitis y el eczema en un estudio de cohorte de parto a la edad de 4 años.
Un estudio de cohorte de parto de 1456 niños fue seleccionado durante un período de 14 meses (1989-1990). Estos niños habían sido vistos previamente al año y a los 2 años de edad. A los 4 años, 1218 niños fueron revisados y entrevistados, o completaron un cuestionario por correo para evaluar la presencia de enfermedades alérgicas (asma, rinitis y eczema). Además, en 981 niños se realizó una prueba de punción cutánea con una batería de 12 alergenos frecuentes: ácaros del polvo del hogar (Dermatophagoides pteronyssimus), mezcla de polen, gatos, perros, Aternaria alternata, Cladosporium herbarum, leche de vaca, huevos de gallina, soja, bacalao, trigo y maní. Una roncha al menos 3 mm de diámetro mayor que el control negativo fue tomada como positiva. Este análisis estuvo limitado a los 981 niños (67% de la población original) que también fueron sometidos a una prueba de punción cutánea de batería estándar.
Las pruebas X2 fueron utilizadas para evaluar la asociación univariable entre cada enfermedad alérgica y la prueba cutánea positiva. Fue realizado un análisis de regresión logística para obtener las tasas de probabilidad ajustadas (ORs) e intervalos de confianza del 95% (CIs) para el efecto independiente de sensibilización a cada alergeno de la enfermedad alérgica, ajustado por el efecto de sensibilización a otros alergenos. Para determinar cuánta enfermedad alérgica es atribuible a la atopia, los investigadores estimaron el riesgo atribuible a la población. Esto fue calculado a partir de la fórmula P (R-1), donde R es la tasa de probabilidad de la enfermedad alérgica bajo consideración y P es la proporción de atopia en niños con esa enfermedad.
Los niños que fueron sometidos a la prueba de punción cutánea a los 4 años presentaron características similares a las que se observaron en el resto de la población, excepto porque presentaron una mayor prevalencia a la enfermedad alérgica. Los trastornos alérgicos (asma, rinitis y eczema) estuvieron presentes en 276 niños (28.1%) de los 981. De acuerdo a los resultados alcanzados por el estudio, 192 niños eran atópicos (reacción positiva a uno o más alergenos). La sensibilización a los alergenos de inhalación fue relativamente frecuente (19.2%) en comparación con los alergenos de los alimentos (3.5%). Los ácaros del polvo del hogar (11.9%), el polen (7.8%) y los gatos (5.8%) fueron las reacciones positivas más frecuentes. Una prueba de los 4 alergenos más frecuentes (ácaros del polvo del hogar, polen, gatos y A alternata) pudo detectar al 94% de los niños atópicos. La sensibilidad a los 4 alergenos más frecuentes estuvo fuertemente asociada a la presencia de trastornos alérgicos. Se detectó un efecto graduado con los alergenos potentes, como los ácaros del polvo del hogar, presentando el mayor impacto. Por ejemplo, el 50% de los niños sensibilizados a los ácaros del polvo del hogar tenían asma, en oposición al 44% sensibilizado a los gatos, el 42% sensibilizado al polen y el 32% sensibilizado a la A alternata.
El 68.4% de los niños sensibilizados a los ácaros del polvo del hogar tenían asma, eczema o rinitis. Las figuras respectivas para el polen, los gatos y la A alternata fueron del 64.9%, el 66.7% y el 57.4%. La proporción de niños sensibilizados a los gatos no fue mayor en las casas con gatos como mascotas (casas con gatos: 5.1% [19/374]; casas sin gatos: 6.2% [36/580]; no significativo [NS]). De manera similar, no se encontraron diferencias en la sensibilización a los perros en casas con y sin ellos (casas con perros: 1.8 [5/282]; casas sin perros: 2.8% [19/673]; NS).
Los varones fueron atópicos con más frecuencia que las mujeres (varones: 112 de 497 [22.5%] frente a mujeres: 80 de 484 [16.5%]; OR: 1.47, IC 95%: 1.07-2.02). La preponderancia masculina fue observada con la mayoría de los alergenos, pero esto fue estadísticamente significativo sólo para los ácaros del polvo del hogar (varones: 75/497 [15.1%] frente a las mujeres: 42/484 [8.7%]; OR: 1.87; IC: 1.25-2.79) y el polen (varones: 51/497 [10.3%] frente a mujeres: 26/484 [5.4%]; OR: 2.01; IC: 1.23-3.29).
Un efecto independiente a la sensibilización de alergenos en el asma se observó solo con los ácaros del polvo del hogar con una tasa de probabilidad de 8.07 (IC: 4.60-14.14). El mayor riesgo independiente para la rinitis fue la sensibilización al polen (OR: 5.02; IC: 2.21-11.41) y para el eczema, la sensibilización al maní (OR: 4.65; IC: 1.02-21.34). La mayoría de los niños (98/192) fueron sensibles a más de un alergeno. Un efecto graduado fue observado en el riesgo de enfermedad alérgica en los niños con un incremento del número de reacciones positivas a la prueba de punción cutánea. Este efecto fue consistente en todo el espectro de enfermedades alérgicas (asma, eczema y rinitis). Cerca del 80% de los niños con reacciones positivas a la prueba de punción cutánea a 4 o más alergenos tenían asma, rinitis y/o eczema comparados con el 20% si fueron no atópicos. La prevalencia de atopia en niños asmáticos fue del 44%. Con una tasa de probabilidad, el riesgo atribuible a la población fue calculado en un 35%. El 55% de los niños con rinitis fueron atópicos y la tasa de porbabilidad de la rinitis fue de 5.85; el 46% de los casos de rinitis pueden ser atribuibles a la atopia. El riesgo de atopia atribuible a la población para el eczema fue del 32% (prevalencia de aotpia en niños con eczema: 43%; tasa de probalidad para el desarrollo del eczema: 3.86).
La atopia está fuertemente asociada de manera lineal y directa con el asma, la rinitis y el eczema a los 4 años de edad. Sin embargo, la proporción de casos de enfermedad alérgica atribuible a la atopia es menor del 50%. Los investigadores han propuesto un modelo para el desarrollo de los trastornos alérgicos, donde el 30% al 40% de los casos de enfermedad alérgica (asma, eczema y rinitis) en la infancia temprana es atribuible a atopia y el 60% al 70% de los casos pueden deberse a principios orgánicos u otros factores.