En este trabajo, los autores examinaron la posibilidad de hacer un screening familiar en el contexto de un hospital universitario. Se incorporaron al estudio, en forma consecutiva, hombres menores de 55 años y mujeres menores de 65 años, quienes fueron internados en la guardia de cardiología para ser sometidos a una angiografía coronaria, una angioplastia, o ambas; por un sindrome coronario agudo o, luego de una cirugía de bypass de la arteria coronaria y que fueron asistidos en el consultorio clínico de seguimiento dentro de los 6 meses.
De los 600 probandos con hermanos elegibles, el 78% estuvo de acuerdo en contactarse con sus hermanos; de los 480 probandos con niños elegibles, el 93% estuvo de acuerdo en contactarse con ellos.
Los probandos característicos que fueron predictivos de un screening exitoso entre los hijos fue el sexo femenino (riesgo relativo [RR], 2,0), la condición de no inmigrantes (RR, 2,3) y un nivel económico bajo (1,7). Los predictores de screening de hermanos fueron la edad (RR, 0,95), el sexo femenino (RR 2,0), la condición de no inmigrantes (RR, 4,0) y fumadores de cigarrillos (RR, 0,6). Las hermanas y las hijas se prestaron más al screening completo que los hermanos y los hijos.
Entre los hermanos de ambos sexos sometidos al screening, el 15% y el 8%, respectivamente, presentaban enfermedad coronaria prematura o un riesgo equivalente, sobre todo, el 71% y el 46%, respectivamente, tenía un factor de riesgo de enfermedad coronaria prematura adicional ³ 1 Solamente el 3% de los hijos y el 2% de las hijas tenían enfermedad coronaria prematura o un riesgo equivalente de contraerla. Sin embargo, el 50% y el 40%, respectivamente, tenían un factor de riesgo de enfermedad coronaria prematura adicional, principalmente el hábito de fumar.
Estos hallazgos, dicen los autores, indican que la mayoría de los pacientes con enfermedad coronaria prematura tiene la voluntad de contactarse con sus familiares para el screening, el cual pone de manifiesto un porcentaje importante de familiares con factores de riesgo de enfermedad coronaria prematura adicionales.
Traducción y comentario: Dra. Marta Papponetti. Especialista en Medicina Interna. Docente Autorizada de la Universidad de Buenos Aires.