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Publicado el 22 de septiembre de 2004

Implante de células progenitoras de médula ósea

Resultados prometedores de una investigación para recuperar la función

Las conclusiones iniciales de un estudio randomizado dirigido por el Dr. Alfredo Rodríguez del Centro de Estudios de Cardiología Intervencionista demuestran que el implante de células de médula ósea luego de un infarto agudo de miocardio, provoca la formación de nuevas células del músculo cardíaco, acelerando su recuperación.

"Los resultados preliminares de este estudio, realizado sobre 21 pacientes durante los últimos cuatro meses, demuestran que la aplicación de células madre de la médula ósea del paciente en la zona donde se produjo el infarto -días después de realizarse la colocación de un stent (diminuta malla metálica que se coloca en la arteria para mantenerla expandida)-, mejora notablemente la recuperación del músculo cardíaco", explicó el Dr. Rodríguez. "Este estudio demuestra que esas células son capaces de transformarse en cardiomiocitos -células del músculo cardíaco- y ayudan a recuperar su función", subrayó el investigador.

Durante un infarto agudo de miocardio, la falta de circulación sanguínea produce la muerte de las células del músculo cardíaco. Según la gravedad del proceso, puede cambiar la arquitectura normal del ventrículo izquierdo, debido a las transformaciones agudas y crónicas que ocurren en la zona del infarto y del tejido peri-infarto. Este "remodelado" del
ventrículo izquierdo post-infarto agudo de miocardio, representa la mayor causa de insuficiencia cardíaca y muerte.

Estudios europeos ya habían demostrado que a través del implante de células autólogas de médula ósea se podía disminuir el tamaño de la zona infartada y lograr una mejor función ventricular, medida en el volumen de sangre eyectado por el ventrículo izquierdo. En la Argentina, el único estudio randomizado es el STAR AMI, dirigido por el Dr. Alfredo
Rodríguez.

Los criterios de inclusión y exclusión en este protoclo son estrictos para posibilitar la conformación de grupos homogéneos de pacientes, que no se encuentren en shock cardiogénico. El procedimiento de extracción de las células progenitoras es muy sencillo y se realiza con anestesia local de cuatro a 10 días de ocurrido el infarto agudo. El implante, por vía endovascular, se lleva a cabo unas horas después. Este procedimiento es seguro, efectivo y no conlleva riesgos de rechazo, dado que las células implantadas pertenecen al paciente, es decir que son autólogas. Las STEM CELLS, células de médula ósea, tienen la facultad de transformarse en células del músculo cardíaco. Al primer y cuarto mes de
la intervención se realizan estudios para evaluación de la  función ventricular izquierda, mediante ecocardiogramas, sistema Holter, etc.

"Todos los pacientes tratados con esta novedosa técnica, han demostrado una mejoría de los parámetros evaluados sin presentar ninguna complicación. Los resultados preliminares a los 4 meses de iniciado el estudio STAR AMI, indican que hubo mejoría de la función ventricular; no hubo alteración de flujo coronario; no hubo efectos adversos mayores y
no se presentaron arritmias malignas. Los resultados obtenidos en la Argentina, son similares a los de los estudios previos europeos" agregó el Dr. Rodríguez.