Antecedentes:
Aún no ha sido determinada cuál es la prevalencia de lesiones colorrectales identificadas a partir de una colonoscopía, en personas entre 40 y 49 años de edad.
Métodos:
Hemos revisado procedimientos y reportes de patología de 906 personas consecutivas entre 40 y 49 años de edad, que participaron voluntariamente de un programa de detección colonoscópica promovida en sus puestos de trabajo. Las características histológicas de las lesiones que fueron identificadas y removidas por endoscopía fueron categorizadas de acuerdo a las lesiones más avanzadas removidas de manera proximal (hasta la unión de la flexión esplénica y el colon descendente) y lesiones más avanzadas removidas de manera distal. Una lesión avanzada fue definida como un adenoma de al menos 1 cm de diámetro, un pólipo con características histológicas vellosas o displasia severa o cáncer.
Resultados:
Entre los sujetos que fueron sometidos a una detección colonoscópica, el 78.9% no tenía lesiones detectadas, el 10.0% tenía pólipos hiperplásicos, el 8.7% tenía adenomas tubulares y el 3.5% tenía tumores avanzados, ninguno de los cuales era cancerígeno (95% IC para el cáncer, 0 a 0.4%). Un total de 18 de los 33 tumores avanzados (55%) estaban localizados de manera distal y estaban potencialmente dentro del alcance del sigmoidoscopio. Si estos resultados fueran aplicables a la población general, al menos 250 personas y tal vez 1.000 o más, serían necesarios ser estudiados para detectar un cáncer dentro de este grupo etario.
Conclusiones:
La detección colonoscópica del cáncer colorrectal es poco frecuente en personas asintomáticas entre 40 y 49 años de edad. Las lesiones no cancerígenas están distribuidas similarmente de manera proximal y distal. El bajo rendimiento de la detección colonoscópica en este grupo etario es consistente con las recomendaciones actuales acerca de la edad a la que deben comenzar los rastreos en personas de alto riesgo.