Se ha sugerido anteriormente que la práctica de artes marciales como el taekwon-do (TKD) produce beneficios en la capacidad cardiovascular tanto como en la salud física general. Además, los maestros del TKD y los practicantes han promovido esta actividad como un programa completo de aptitud. Los estudios de investigación que avalen estas apreciaciones, sin embargo, parecen estar ausentes, tal vez debido a que el TKD es reconocido más como un método de defensa personal que como un programa de aptitud.
Durante un reciente estudio llevado a cabo en Jordania, los investigadores seleccionaron un total de 19 practicantes de TKD con una edad promedio de 13.8 años y 10.4 meses de experiencia en el entrenamiento del TKD. Las medidas incluyeron la frecuencia cardíaca en reposo, poder aeróbico y anaeróbico y capacidad anaeróbica.
Los pares de análisis de prueba t realizados no mostraron diferencias significativas en la frecuencia cardíaca en reposo o en el poder aeróbico luego del entrenamiento. Sin embargo, se observaron diferencias significativas en el poder anaeróbico y en la capacidad anaeróbica (p = 0.05), con un incremento del 28% y del 61.5%, respectivamente.
La práctica del TKD promueve el poder anaeróbico y la capacidad anaeróbica, pero no el poder aeróbico, en adolescentes varones.
Publicado el 30 de septiembre de 2001
Estudian los beneficios que produce la práctica de artes marciales
Respuestas de poder aeróbico y anaeróbico a la práctica del taekwon-do
A partir de nuesvo estudio, investigadores jordanos creen que la práctica del taekwon-do promueve el poder anaeróbico y la capacidad anaeróbica, pero no el poder aeróbico, en adolescentes varones.
Fuente: Br J Sports Med 2001; 35: 231-234
Se ha sugerido anteriormente que la práctica de artes marciales como el taekwon-do (TKD) produce beneficios en la capacidad cardiovascular tanto como en la salud física general. Además, los maestros del TKD y los practicantes han promovido esta actividad como un programa completo de aptitud. Los estudios de investigación que avalen estas apreciaciones, sin embargo, parecen estar ausentes, tal vez debido a que el TKD es reconocido más como un método de defensa personal que como un programa de aptitud.
Durante un reciente estudio llevado a cabo en Jordania, los investigadores seleccionaron un total de 19 practicantes de TKD con una edad promedio de 13.8 años y 10.4 meses de experiencia en el entrenamiento del TKD. Las medidas incluyeron la frecuencia cardíaca en reposo, poder aeróbico y anaeróbico y capacidad anaeróbica.
Los pares de análisis de prueba t realizados no mostraron diferencias significativas en la frecuencia cardíaca en reposo o en el poder aeróbico luego del entrenamiento. Sin embargo, se observaron diferencias significativas en el poder anaeróbico y en la capacidad anaeróbica (p = 0.05), con un incremento del 28% y del 61.5%, respectivamente.
La práctica del TKD promueve el poder anaeróbico y la capacidad anaeróbica, pero no el poder aeróbico, en adolescentes varones.