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Publicado el 9 de agosto de 2026

Decisiones quirúrgicas

Reparación en el manguito rotador: ¿Fisioterapia o cirugía inmediata?

La guía de práctica clínica 2025 de la AAOS establece que tanto la fisioterapia como la cirugía son efectivas para desgarros pequeños y medianos, aunque la reparación exitosa suele superar a los métodos no quirúrgicos en términos funcionales.

Autor/a: American Academy of Orthopaedic Surgeons

Fuente: 1st ed. Rosemont (IL): American Academy of Orthopaedic Surgeons; 2025 Management of Rotator Cuff Injuries Evidence-Based Clinical Practice Guideline

La Guía de Práctica Clínica (CPG) basada en la evidencia de la Academia Americana de Cirujanos Ortopedistas (AAOS) proporciona un marco para el diagnóstico y el tratamiento de las lesiones del manguito rotador en adultos. Todo fundamentado en una revisión sistemática de la literatura científica disponible hasta junio de 2024.

Las conclusiones más relevantes son:

  • Tanto la fisioterapia como el tratamiento quirúrgico logran mejoras significativas en los resultados reportados por los pacientes en desgarros de tamaño pequeño a mediano.
  • El manejo no quirúrgico conlleva un riesgo sustancial de progresión del desgarro (en tamaño), atrofia muscular e infiltración grasa en un periodo de 5 a 10 años.
  • Se recomienda la combinación de pruebas clínicas para aumentar la precisión diagnóstica, apoyada por imágenes.
  • No se sugiere el uso rutinario de acromioplastia concomitante. Sin embargo, el uso de implantes bioinductivos y aloinjertos dérmicos muestra potencial para reducir las tasas de re-desgarro.
  • Los resultados son similares entre la movilización temprana y tardía, así como entre el ejercicio supervisado y los programas independientes en el hogar para desgarros pequeños.

Diagnóstico

La precisión en la identificación de la patología determina el curso del tratamiento. Hoy la evidencia respalda un enfoque multimodal.

Ninguna prueba clínica individual es suficiente por sí sola. La precisión diagnóstica aumenta significativamente cuando se utiliza una combinación de pruebas para estratificar a los pacientes.

La resonancia magnética (RM), la artrorresonancia (ARM), la tomografía computarizada (TC) y el ultrasonido son adjuntos útiles al examen clínico y las radiografías. La TC se considera valiosa, especialmente cuando la RM no está disponible o para pacientes con restricciones cardíacas.

Manejo de los desgarros de pequeño a mediano tamaño

 
Enfoque
Hallazgos
Calidad de Evidencia
Fisioterapia vs. cirugía
Ambos resultan en mejoras significativas en resultados reportados por pacientes y fuerza. A los 10 años, la cirugía muestra una superioridad estadística en las puntuaciones Constant y ASES.
Alta
Manejo no quirúrgico
Los pacientes mejoran inicialmente, pero el desgarro suele progresar. El 59 % de los pacientes muestran un aumento del desgarro >5 mm a los 10 años.
Alta
Manejo quirúrgico
Los desgarros reparados que sanan muestran mejores resultados funcionales que la fisioterapia o las reparaciones que no sanan.
Moderada
 

Los pacientes que eligen fisioterapia y luego cambian a cirugía secundaria después de un fallo en el tratamiento suelen obtener resultados inferiores (específicamente, en la puntuación Constant) en comparación con aquellos que se someten a una reparación primaria. El retraso puede llevar a un aumento del tamaño del desgarro, atrofia muscular (49 % de los casos tras 8,8 años) y degeneración grasa de grado 3 o 4 (41 % de los casos).

Se evaluaron diversas técnicas quirúrgicas para optimizar la curación y los resultados funcionales:

  • Acromioplastia: No se recomienda su uso rutinario como tratamiento concomitante en desgarros de espesor completo pequeños o medianos, ya que no ofrece un beneficio terapéutico adicional sobre la reparación artroscópica sola.
  • Reparación de fila única vs. doble: La reparación de doble fila no mejora significativamente los resultados reportados por los pacientes en comparación con la de fila única de manera general. Sin embargo, la doble fila puede resultar en tasas de re-desgarro más bajas en desgarros grandes (>3 cm).
  • Estimulación de la médula ósea: No mejora los resultados reportados por pacientes, pero puede ser una técnica útil para disminuir las tasas de re-desgarro en desgarros de mayor tamaño.
  • Implantes bioinductivos: Se recomienda su uso para reducir las tasas de re-desgarro.
  • Aloinjertos dérmicos: Los aloinjertos humanos son útiles, pero los aloinjertos porcinos no se sugieren.
  • Productos derivados de plaquetas: No se recomiendan para mejorar los resultados generales. Las variantes líquidas tienen evidencia limitada para disminuir tasas de re-desgarro.

Manejo posoperatorio y rehabilitación

No existen diferencias significativas entre la movilización temprana y la movilización retrasada (hasta 8 semanas) en desgarros pequeños a medianos tras la reparación artroscópica. En ciertas poblaciones, el retiro inmediato del cabestrillo para permitir rangos de movimiento activos en actividades de la vida diaria no afecta negativamente la curación ni los resultados funcionales.

En pacientes con desgarros pequeños, las sesiones frecuentes de fisioterapia supervisada no proporcionan mayores beneficios que una sesión de instrucción única seguida de un programa independiente en el hogar.

En cuanto a inyecciones y terapias alternativas para el manejo del dolor y la tendinopatía, la guía plantea que los corticosteroides se puede considerar en una inyección única con anestésico local para mejoras a corto plazo. Sin embargo, múltiples inyecciones pueden comprometer la integridad del tendón y afectar reparaciones quirúrgicas futuras.

El ácido hialurónico puede considerarse para el manejo no quirúrgico de la patología del manguito rotador sin desgarros. En cambio, la proloterapia no se recomienda en pacientes con desgarros de espesor completo. Finalmente, no se apoya el uso rutinario de productos derivados de las plaquetas para la tendinopatía o los desgarros de espesor parcial o completo.

¿Qué hacer en los desgarros complejos e irreparables?

Para casos de desgarros de alto grado o masivos, en los que la reparación convencional no es viable, la guía establece las siguientes opciones de consenso:

  1. Desgarros de espesor parcial (alto grado): La conversión a desgarro de espesor completo para su reparación o la reparación in situ se recomienda si el manejo conservador falla.
  2. Desgarros irreparables sin artropatía: Se sugieren opciones, como tenotomía/tenodesis del bíceps, transferencia tendinosa, reconstrucción capsular superior, desbridamiento artroscópico o espaciadores de balón.
  3. Desgarros masivos con artropatía: La artroplastia reversa de hombro es la recomendación de consenso tras el fallo del tratamiento conservador, buscando mejorar la función y el dolor.