Antecedentes:
La presencia de condiciones coexistentes tiene un efecto sustancial en el resultado del infarto agudo de miocardio. La falla renal es asociada con uno de los riesgos más altos, pero la influencia de grados menores de deterioro renal no está bien definida.
Métodos:
Como parte del Estudio Valsartan en el Infarto de Miocardio Agudo (VALIANT), identificamos a 14.527 pacientes con infarto agudo de miocardio complicado con signos clínicos o radiológicos de falla cardíaca, disfunción ventricular izquierda, o ambos, y una medición de creatinina sérica documentada.
Se asignaron los pacientes al azar para recibir captopril, valsartán, o ambos. La tasa de filtración glomerular (TFG) se estimó por medio de la ecuación de cuatro componentes de la Modificación de la Dieta en la Enfermedad Renal, y los pacientes se agruparon según su TFG estimada. Usamos un modelo variable de 70 candidatos para adaptar y comparar la mortalidad global y los eventos cardiovasculares complicados entre cuatro grupos de TFG.
Resultados:
La distribución de TFG estimada fue ancha y normalmente formada, con un valor medio (+/-DS) de 70+/-21 ml por minuto por 1,73 m2 de área de superficie corporal. La prevalencia de factores de riesgo coexistentes, enfermedad cardiovascular previa, y una clasificación de Killip de más de I, fue mayor entre los pacientes con una TFG reducida (menos de 45,0 ml por minuto por 1,73 m2), y el uso de aspirina, beta-bloqueantes, estatinas, o procedimientos de revascularización coronaria, fueron menores en este grupo.
El riesgo de muerte o de complicaciones que llevan a la muerte, de causas cardiovasculares, reinfartos, falla cardíaca congestiva, stroke, o resucitación luego del paro cardíaco, aumentó con las TFGs estimadas en descenso. Aunque la tasa de eventos renales aumentaron con las TFGs estimadas en descenso, los efectos adversos fueron predominantemente cardiovasculares.
Por debajo de 81 ml por minuto por 1,73 m2, cada reducción de la TFG estimada en 10 unidades fue asociada con una tasa de riesgo para la muerte y resultados cardiovasculares no fatales de 1,10 (intervalo de confianza 95%, 1,08 a 1,12) que fue independiente del tratamiento asignado.
Conclusiones:
Incluso la enfermedad renal moderada, como fue evaluada por la TFG estimada, debe ser considerada un factor de riesgo mayor para las complicaciones cardiovasculares luego de un infarto de miocardio.