Entrevistas

Publicado el 9 de septiembre de 2003

Dr. Hugo Peralta, Sociedad Argentina de Emergencias

Reconversión del Modelo de Prestación de la Red Hospitalaria Pública de la Provincia de Río Negro

La Sociedad Argentina de Emergencias prestará su apoyo para reestructurar el sistema de atención hospitalaria de la provincia patagónica. Intramed estuvo con el Dr. Hugo Peralta, director del proyecto.

Autor/a: Por IntraMed

¿En qué consiste el trabajo que están desarrollando en la provincia de Río Negro?
La Sociedad Argentina de Emergencias está desarrollando un programa de capacitación para los hospitales de la provincia de Río Negro. Dicha capacitación se solventará con un  préstamo que el Banco Mundial le ha dado a la provincia para ser utilizado, entre otras cosas, en el capítulo Salud.
Río Negro tiene un serio problema relacionado con las distancias que hay que recorrer para acceder a los servicios de salud. La tasa de mortalidad provincial es muy alta y esto debe adjudicarse, principalmente, a los accidentes en ruta o en trabajos de agricultura o de extracción de petróleo en la precordillera. Hay cuatro ciudades importantes (General Roca, Bariloche, Viedma y Cipolletti) que están separadas por distancias muy grandes y lo que está claro es que, cuando ocurre un accidente, el tiempo de espera para el traslado influye de manera muy negativa. La mayoría de los accidentados suelen ser varones de menos de 45 años.
Además de los riesgos ciertos para los pobladores de la zona, muchos de nosotros viajamos a centros vacacionales y casi ineludiblemente pasamos por Río Negro. En ese camino estamos expuestos a los mismo riesgos. Según la estadística de la provincia, la demora en el rescate de los accidentados suele llevar varias horas. Por eso es un tema prioritario.

¿Y la mortalidad se relaciona con esa demora?
Claro, es que las distancias son muy grandes: hay una pérdida de tiempo entre que se reconoce el accidente y se establecen las prioridades para el rescate, el traslado y la instancia de atención hospitalaria. Como esta situación se ha convertido en una prioridad, se estableció un programa para la mejora de los institutos asistenciales y para capacitar a los profesionales que se desempeñan allí.

¿Cómo está organizada la intervención de la SAE?
El proyecto se va a cumplir en dos etapas: primero se trabajará con los médicos y el personal sanitario de hospitales y, en una segunda etapa, se hará hincapié en lo prehospitalario. Nosotros fuimos elegidos para llevar adelante este proyecto y nuestro objetivo es hacer de la provincia un lugar que tenga una mejor respuesta a este tipo de problema. Por supuesto, somos conscientes de que eso va a llevar mucho tiempo.

¿Quiénes conforman en equipo?
En esta primera etapa somos varios médicos que nos hemos quedado con la tarea por ganas, interés y disponibilidad de tiempo. Formamos un equipo multidisciplinario con una visión bastante amplia de qué hacer con el problema que existe. Participan el Dr. Otero Vidal (especialista en atención prehospitalaria), el Dr. Bustamante, el Dr. Machado del Hospital Alemán, el Dr. Menéndez, el Dr. Aguilera del Sanatorio Mater Dei y yo, que trabajo en el Hospital Italiano y me hice cargo de la dirección y organización del proyecto. Hay otros participantes del grupo que no viajaron en esta oportunidad, pero probablemente lo hagan próximamente.

¿Cómo influye la falta de infraestructura prehospitalaria y de comunicación?
Nuestra idea es, además de aportar lo técnico puntual, realizar un relevamiento y presentar soluciones planteando que la asistencia en emergencia es parte de un sistema, que no son episodios aislados sino que todo debe  tener una continuidad que depende de la comunicación, el conocimiento y la infraestructura. Nuestro desafío consiste en incentivarlos en unir los recursos que tienen, que quizá estén desaprovechados. Y los que no estén, tratar de encontrar la manera de solicitarlos y justificarlos del modo más efectivo para después integrarlos.

¿Cómo fue la primera aproximación?
El puntapié inicial se dio los días 8 y 9 de agosto en la localidad de General Roca. Allí se inició el primer programa de capacitación en el hospital. Durante dos días se dio capacitación en cuanto a manejo de pacientes politraumatizados y algunas patologías prevalentes (hipotermia, intoxicaciones). Además, se analizaron nociones de organización.
Participaron médicos, enfermeros y toda la gente que atiende enfermos no solo del hospital de General Roca sino de otros centros que derivan pacientes. También participaron otros representantes de la comunidad (si la comunidad tiene información esto se convierte también en un modo de prevención para empezar a evitar accidentes). Invitamos a policías, bomberos, maestros, personas líderes que puedan luego transportar a su comunidad la información asimilada. Nuestro objetivo fue, además, conocer más profundamente sus necesidades, establecer una buena relación con el grupo comunitario y el grupo asistencial y comenzar un trabajo que, calculamos, llevará no menos de un año. 

¿Cómo continuará el programa?
La distribución demográfica de la provincia de Río Negro indica que el 90% de la población se encuentra en las ciudades de General Roca, Bariloche, Viedma y Cipolletti. Entonces vamos a trabajar sobre esas localidades: cada una recibirá al menos 60 horas de capacitación repartidas en diferentes jornadas. Intentaremos que los problemas que ocurren cerca de estas localidades se resuelvan allí. La idea es crear una cultura de autosuficiencia que permita, ante determinado tipo de problemas que no requieran centros de mayor complejidad, resolver in situ sin solicitar derivaciones a la provincia de Buenos Aires.
Con el relevamiento del que hablábamos, la definición de la comunicación, los traslados y otros detalles que iremos conociendo conformaremos la idea final de un sistema.
Creemos que este será un proceso de muchos años, porque no se trata solamente de lo asistencial: aquí una parte muy importante es el cambio cultural, y la comunidad tiene que recibir mucha información, pautas claras de cómo manejarse, capacitación de líderes, planteo de soluciones que surjan de la propia comunidad; hay que rediseñar el perfil de Policía y Bomberos. Creemos que es una oportunidad muy importante de cambiar cosas: si se sigue un proceso en forma secuencial, en 8 o 9 años llegaremos a un sistema optimizado.
Lo ideal sería que al final de esta cadena de acciones, cada persona que tenga asignado un rol en Río Negro tenga el mismo nivel de capacitación en cualquier punto de la provincia. Esto generaría una mejora muy importante porque, a veces, hay alguien que sabe mucho y, a pocos metros, alguien que sabe muy poco. Y de la suerte que el afectado tenga de encontrarse con alguno de ellos, cambia su perspectiva en forma total. Nuestro objetivo es igualar conocimientos y destrezas.

La situación de Río Negro se repite, seguramente, en otras provincias. ¿Este es un plan piloto de la SAE que podría implementarse en el resto del país?
Nosotros pensamos que esta es la primera prueba sobre una provincia y, con los resultados que obtengamos y los aprendizajes que alcancemos, estaremos en condiciones de realizarlo en diferentes puntos del país que, con sus particularidades, tienen en común las grandes distancias y recursos no utilizados.


Más información: www.emergencias.org.ar