La artroplastía total de cadera en pacientes con artritis postraumática ha producido resultados inferiores a los observados en aquellos pacientes con artritis no traumática. El uso de una reconstrucción acetabular sin cemento, sin embargo, no ha sido estudiado extensivamente en este contexto clínico.
En base a estos antecedentes, un grupo de investigadores ha comparado los resultados de mediano plazo de la artroplastía total de cadera con un componente acetabular sin cemento en pacientes con artritis postraumática con aquellos que son sometidos al mismo procedimiento y que padecen de artritis no traumática. Se compararon, además, los resultados de la artroplastía en pacientes que padecieron un tratamiento operativo previo de la fractura acetabular con aquellos pacientes que han sido sometidos a un tratamiento cerrado previo.
Durante el estudio fueron realizadas 30 artroplastías totales de cadera, utilizando un componente acetabular hemisférico de acoplamiento revestido de fibra metálica sin cemento para el tratamiento de osteoartritis postraumática luego de una fractura acetabular. El intervalo medio entre la fractura y la artroplastía fue de 37 meses (rango, de 8 a 444 meses). La edad promedio en el momento de la artroplastía fue de 51 años (rango, 24 a 140 meses). Un total de 15 pacientes habían tenido una reducción abierta previa y una fijación interna de la fractura acetabular (grupo de reducción abierta), en tanto los otros 15 pacientes habían sido sometidos a un tratamiento cerrado de la fractura acetabular (grupo de tratamiento cerrado). Los resultados de estas 30 reconstrucciones de cadera fueron comparados con los resultados de mediano plazo de 204 artroplastías totales de cadera primarias consecutivas con una reconstrucción acetabular sin cemento en pacientes con artritis no traumática.
De acuerdo a los resultados obtenidos por la investigación, el tiempo operativo (p < 0.001), la pérdida de sangre (p < 0.001) y los requerimientos de transfusión perioperativos (p < 0.001), fueron mayores en los pacientes con artritis postraumática de lo que fueron en pacientes con artritis no traumática. De los pacientes con artritis postraumática, aquellos que habían sido sometidos a una reducción abierta y a una fijación interna de la fractura acetabular presentaron un índice de procedimiento significativamente mayor (p = 0.01), junto con una mayor pérdida de sangre (p = 0.008) y un mayor requerimiento de transfusión (p = 0.049) que aquellos en quienes la fractura había sido tratada por métodos cerrados. Dos de los 15 pacientes con una reducción abierta previa y una fijación interna requirieron injertos óseos por los defectos acetabulares encontrados, comparados con 7 de los 15 pacientes que habían sido tratados con medidas cerradas (p = 0.04).
Los 30 pacientes tratados por artritis postraumática presentaron un promedio dentro del puntaje de cadera de Harris de 41 puntos, el cual se incrementó a 88 puntos durante el período de seguimiento; no se observó una diferencia significativa entre el grupo con reducciones abiertas y el grupo de tratamiento cerrado (p = 0.39). Veintisiete pacientes arrojaron resultados buenos o excelentes; no se observaron dislocaciones o infecciones profundas. El índice de supervivencia de 10 años de Kaplan-Meier, con revisión o pérdida radiográfica como punto terminal, fue de 97%. Estos resultados fueron similares para aquellos pacientes sometidos a una artroplastía total de cadera primaria con artritis no traumática.
Los resultados clínicos de mediano plazo de la artroplastía total de cadera con reconstrucción acetabular sin cemento por osteortritis postraumática luego de una fractura acetabular, fueron similares a aquellos con artritis no traumática luego del mismo procedimiento, más allá de si la fractura acetabular había sido previamente fijada internamente. Sin embargo, la artroplastía total de cadera, luego de una fractura acetabular, fue un procedimiento más largo con mayor pérdida de sangre, especialmente en pacientes con una reducción abierta y una fijación interna previas. Estos últimos procedimientos predispusieron la cadera a una mayor inestabilidad intraoperativa aunque con una menor deficiencia ósea.