En la revista británica describen el caso de un joven de 17 años que falleció tras haber tenido un accidente de tráfico, y que en la autopsia se encontró un tumor testicular que se había extendido al abdomen. Los médicos concluyeron que, en realidad, había fallecido como consecuencia de un trombo pulmonar causado por el tumor testicular, del cual no había sido diagnosticado, pese al gran tamaño que tenía el tumor.
De haber sido diagnosticado, explican los autores del Centro Médico Universitario St. Radboud, su situación hubiera sido probablemente diferente, pues los afectados por este tipo de tumor, incluso cuando hay metástasis, tienen un 80% de probabilidades de curarse. No obstante, el retraso de tres meses en el tratamiento reduce significativamente las probabilidades de sobrevivir más de 5 años.
Por estos motivos, los médicos holandeses consideran necesario que los varones aprendan a autoexaminarse, por ejemplo impartiendo clases a adolescentes de secundaria.
Webs Relacionadas
The Lancet
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