Artículos

Publicado el 25 de junio de 2026

Estudio NeoCol

Quimioterapia antes de la cirugía en cáncer de colon: manejo personalizado

La eficacia del tratamiento podría variar según el sistema de reparación de desajustes (MMR) del tumor, sugiriendo que los pacientes con deficiencia de MMR podrían obtener mejores resultados con cirugía directa.

Autor/a: Jensen LH, Kjaer M, Diness LV, et al.

Fuente: JAMA Surg. 2026;161(5):450–458 Neoadjuvant Chemotherapy vs Upfront Surgery in Patients With Locally Advanced Colon Cancer: A Randomized Clinical Trial

El manejo del cáncer de colon localmente avanzado —específicamente, tumores cT3 con invasión extramural (ETI) ≥ 5 mm o cT4— obliga a una reevaluación de la secuencia de cuidados. Históricamente, la cirugía inmediata seguida de quimioterapia adyuvante ha sido el estándar, pese a que su beneficio en supervivencia global es modesto (aproximadamente un 7-9 %).

La transición hacia la quimioterapia neoadyuvante (QNA) es un cambio de paradigma estratégico que busca erradicar la enfermedad micrometastásica en su ventana de mayor vulnerabilidad y optimizar el entorno quirúrgico. Aunque el ensayo NeoCol no alcanzó la superioridad estadística en supervivencia libre de enfermedad (DFS) proyectada, sus hallazgos consolidan a la QNA como una herramienta de gestión personalizada.

Los tres objetivos fundamentales de la QNA son:

  • Downstaging tumoral y ganglionar dirigido
  • Abordaje precoz de la enfermedad micrometastásica
  • Selección dinámica del tratamiento posoperatorio

La tomografía computarizada (TC) actúa como la herramienta de triage. Su función no es solo anatómica, sino pronóstica: identificar fenotipos de alto riesgo que justifiquen el retraso de la cirugía en favor del control sistémico.

El análisis de precisión basal reveló que el valor predictivo positivo (VPP) de la TC para confirmar patológicamente un estadio pT3 (ETI ≥ 5 mm) o pT4 fue de solo un 59 %. Paradójicamente, la TC demostró ser más eficaz como predictor de la necesidad terapéutica global, con un VPP del 73 % para identificar a pacientes que requerirían quimioterapia según criterios patológicos finales.

 
Criterio de inclusión (basado en TC)
Hallazgo patológico real
Impacto clínico (VPP)
Estadificación T: cT3 (ETI  5 mm) o cT4
Confirmación de pT3 (ETI  5 mm) o pT4
59 % (discrepancia significativa)
Necesidad de quimioterapia: Criterios de alto riesgo por imagen
Indicación confirmada de quimioterapia adyuvante
73 % (alta fiabilidad terapéutica)
 

Esta brecha diagnóstica subraya que, si bien la TC puede sobreestimar la extensión local, acierta con notable precisión en la identificación del paciente que posee una biología agresiva demandante de tratamiento citotóxico.

Metodología y resultados

El esquema NeoCol consistió en 3 ciclos de CAPOX (capecitabina y oxaliplatino) preoperatorios, integrando la cirugía aproximadamente en el día 74 tras el inicio del protocolo.

Se observó una reducción de complicaciones: la fuga anastomótica fue de solo un 2 % en el brazo de neoadyuvancia frente a un 8 % en cirugía inmediata, y las tasas de íleo posoperatorio cayeron del 8 % al 3 %.

Se completó una mediana de 2,7 ciclos de los 3 planificados, con un inicio promedio apenas 4 días después de la aleatorización. La QNA redujo significativamente la invasión vascular (25 % vs. 39 % en cirugía upfront) y mejoró la tasa de ganglios negativos (pN0 58 % vs. 47 %).

Interpretación

El ensayo NeoCol se define formalmente como "negativo" en su objetivo primario porque no logró demostrar el incremento del 10 % en DFS proyectado. Sin embargo, este resultado está condicionado: el brazo de control (cirugía inmediata) tuvo un desempeño alto (87 % de DFS a 3 años), superando el 80 % previsto en el cálculo de potencia.

Aun así, la equivalencia en supervivencia global a largo plazo confirma que no hay pérdida de oportunidad oncológica al optar por la QNA.

Las métricas de supervivencia y seguridad clínica fueron:

  • DFS a 3 años: 87 % (cirugía upfront) vs. 83 % (neoadyuvancia) (p=0,36).
  • Supervivencia global (OS) a 5 años: 85 % (cirugía) vs. 87 % (neoadyuvancia).
  • Supervivencia global (OS) a 10 años: 75 % (cirugía) vs. 81 % (neoadyuvancia).

El sistema de reparación de desajustes (MMR) es el biomarcador que define la futilidad o el éxito de la QNA convencional. Los análisis post hoc del NeoCol muestran una divergencia: mientras los pacientes pMMR muestran curvas de supervivencia global que se separan a favor de la neoadyuvancia a largo plazo, el subgrupo dMMR presenta un comportamiento opuesto.

Por lo tanto, los tumores pMMR serían candidatos para QNA. Los tumores dMMR tendrían una tendencia hacia peores resultados con QNA convencional (DFS a 3 años 79 % vs. 95 % con cirugía inmediata; p=0,09). La recomendación sería de cirugía inmediata como estándar de cuidado para dMMR hasta que los protocolos de inmunoterapia neoadyuvante se estandaricen.

Al basar la decisión de quimioterapia adyuvante en el estadio patológico final (ypT/N) tras la exposición al CAPOX, se lograría una reducción significativa en la administración de tratamiento posoperatorio: del 73 % en el brazo estándar al 59 % en el brazo de neoadyuvancia (p=0,02).

Esta estrategia afecta la neurotoxicidad. Al reducir la dosis acumulada total de oxaliplatino, la persistencia de neuropatía sensorial y motora durante el seguimiento fue notablemente inferior en el grupo de neoadyuvancia. Además, el grupo de cirugía inmediata reportó una mayor carga de estreñimiento, mientras que el grupo de neoadyuvancia experimentó transitoriamente más dolor y pérdida de apetito únicamente durante la fase activa de tratamiento.

Conclusiones

El ensayo NeoCol, junto a los datos de FOXTROT y OPTICAL, podrían redefinir el estándar de manejo. A diferencia de FOXTROT, que utilizó un esquema de 6 semanas, NeoCol empleó 3 ciclos completos (9 semanas), logrando un downstaging más pronunciado en términos de invasión vascular y compromiso ganglionar, sin comprometer la ventana quirúrgica. La QNA es, por tanto, una opción de gestión de riesgos que permite la desescalada terapéutica.

Las recomendaciones serían:

  • Determinación obligatoria de MMR: No se debe iniciar QNA sin conocer el estatus de reparación de desajustes. La cirugía inmediata es el estándar para dMMR; la QNA es la preferencia para pMMR de alto riesgo.
  • Explotación del efecto downstaging: Utilizar la QNA para convertir casos de riesgo vascular (39 % a 25 %) y nodal (pN0 58 %) en escenarios quirúrgicos más favorables y con menor riesgo de fuga anastomótica.
  • Racionalización adyuvante: Omitir quimioterapia posoperatoria en aquellos pacientes que, tras la QNA y la cirugía, no presenten factores de riesgo residual en la pieza patológica, minimizando así la neurotoxicidad acumulada sin sacrificar el control oncológico.