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/ Publicado el 24 de noviembre de 2025

Nueva guía

Pruebas rápidas para reducir la estancia hospitalaria en infecciones sanguíneas

La American Society for Microbiology (ASM) convocó a un panel de expertos para realizar una revisión y metanálisis con el fin de evaluar la utilidad clínica de las pruebas de diagnóstico rápido en pacientes adultos y pediátricos hospitalizados con infecciones del tracto sanguíneo.

Introducción

Se invierten miles de millones en el desarrollo de tecnologías de diagnóstico cada vez más rápidas; sin embargo, la evidencia demuestra que su valor clínico se anula sin una evolución paralela en los flujos de trabajo y la comunicación clínica. Este es el núcleo del desafío en el manejo de las infecciones del torrente sanguíneo (ITS), una de las principales causas de morbilidad y mortalidad hospitalaria.

El estándar de oro diagnóstico, el hemocultivo, introduce un retraso inherente de 48 a 72 horas para la identificación definitiva y las pruebas de susceptibilidad, un tiempo crítico en el que se depende de terapia empírica. La guía de la American Society for Microbiology (ASM) sobre el uso de pruebas de diagnóstico rápido (PDR), analiza esta herramienta para la acción clínica oportuna.

Estrategias de intervención

Para maximizar el impacto de las PDR, es fundamental comprender que la tecnología es solo una parte de una cadena de procesos. El beneficio clínico no se materializa simplemente con la implementación de una prueba más rápida, sino con la reingeniería del proceso completo de diagnóstico y comunicación.

La evidencia distingue claramente entre dos enfoques de implementación:

• Cadenas de intervención integrales: Este enfoque combina la PDR con un plan de comunicación activa y estructurada. En esencia, el modelo representa el brazo operativo de un Programa de Optimización del Uso de Antimicrobianos (PROA) maduro, donde la notificación inmediata de resultados (p. ej., llamadas telefónicas, alertas digitales) se dirige directamente al médico tratante, al equipo de farmacia clínica o al propio PROA para garantizar una acción terapéutica inmediata.

• Cadenas enfocadas solo en la prueba: Este enfoque se limita a introducir la tecnología de PDR en el laboratorio sin modificar los protocolos de comunicación existentes. El resultado se reporta a través de los canales habituales (p. ej., sistema de información del laboratorio), sin un mecanismo de alerta activa que garantice su revisión y aplicación inmediatas.

En la práctica, la "cadena enfocada solo en la prueba" representa una falla en la gestión del cambio. La evidencia demuestra que este enfoque está destinado al fracaso. 

Evidencia cuantitativa

El metanálisis de la ASM evaluó el impacto de las PDR en tres resultados clínicos fundamentales: el tiempo hasta la terapia dirigida, la estancia hospitalaria y la mortalidad.

La reducción del tiempo para ajustar el tratamiento al patógeno específico es el beneficio más directo de las PDR. El análisis general mostró una reducción media de 18,44 horas. Sin embargo, el desglose por tipo de intervención revela la importancia crítica de la comunicación activa: en intervenciones integrales, la reducción media fue de -25,43 horas, pero en intervenciones enfocadas en la prueba, fue de solo -4,40 horas.

El impacto de las PDR en la estancia hospitalaria (LOS, por sus siglas en inglés) es más condicional y demuestra su beneficio únicamente en subgrupos específicos y bajo intervenciones integrales. Aunque el análisis primario no mostró un efecto estadísticamente significativo en todas las categorías, surgieron tendencias importantes: las estancias relacionadas con la infección fueron el único subtipo que mostró una reducción estadísticamente significativa de -1,84 días (p<0,001). La estancia hospitalaria general tuvo una reducción estadísticamente significativa de -1,45 días tras un análisis de sensibilidad.

En la mortalidad, el análisis identificó un beneficio significativo en un subgrupo clave, impulsado nuevamente por las intervenciones integrales. Este hallazgo, aunque con evidencia de baja calidad, sugiere que el beneficio en mortalidad no proviene solo de un cambio de antibiótico más rápido, sino del conjunto de buenas prácticas (selección de dosis, monitoreo, seguimiento) que un equipo PROA activado por la PDR pone en marcha.

La mortalidad a 30 días fue el único resultado de mortalidad que alcanzó significancia estadística en el análisis global, con una reducción del riesgo relativo del 27 % (RR=0,73, p=0,019). No obstante, no se encontraron efectos estadísticamente significativos para la mortalidad hospitalaria, no específica o relacionada directamente con la infección en el análisis general.

Síntesis de las recomendaciones

Con base en la evidencia sistemáticamente revisada, el panel de expertos de la ASM emitió las siguientes recomendaciones formales:

1. Implementación de PDR con comunicación activa para reducir el tiempo: El panel recomienda fuertemente que los laboratorios clínicos implementen PDR en combinación con un plan de comunicación activa para disminuir significativamente el tiempo hasta la terapia dirigida.

2. Uso de PDR con comunicación activa para reducir la estancia hospitalaria: De igual manera, se recomienda fuertemente la adopción de este enfoque integral (PDR + comunicación activa) para acortar la estancia hospitalaria.

3. Impacto en la mortalidad a 30 días: Con una fuerza de recomendación moderada, el panel respalda el uso de PDR junto con comunicación activa para reducir la mortalidad a 30 días, dado el beneficio observado en la evidencia.

4. Desaconsejo del uso aislado de PDR: El panel desaconseja explícitamente la implementación de PDR sin un componente de comunicación activa, idealmente gestionado y monitorizado por el equipo PROA, como estrategia para mejorar los resultados clínicos.

Consideraciones prácticas

La calidad general de la evidencia fue calificada como baja a moderada. Esto se debe principalmente a la escasez de ensayos clínicos aleatorizados (ECA). La mayoría de los estudios incluidos utilizaron diseños de antes y después (pre/post-implementación).

Las PDR no están exentas de riesgos. El principal perjuicio potencial es la posibilidad de resultados falsos positivos, especialmente con métodos moleculares que pueden detectar ADN de microbios no viables en los caldos de hemocultivo. Para mitigar este riesgo, el panel recomienda una salvaguarda esencial. El panel de la ASM considera la tinción de Gram como el primer resultado accionable del hemocultivo positivo, debiendo la PDR interpretarse en su contexto para refinar las decisiones terapéuticas.

La conclusión es que la inversión en PDR sin una inversión paralela y deliberada en la optimización de los flujos de comunicación y la integración con el PROA es una inversión con un retorno clínico insignificante. El verdadero valor de estas tecnologías se materializa a través de su integración inteligente y sistemática en los flujos de trabajo clínico.

El éxito depende de una colaboración estrecha entre el laboratorio de microbiología, los médicos tratantes y los programas de optimización de antimicrobianos (PROA) para transformar un resultado rápido en una acción clínica oportuna y correcta.