Art & Culture

/ Published on February 13, 2002

La Selección igualó 1 a 1 con Gales, en Cardiff

Prueba y error

Ayer, el equipo de Bielsa obtuvo una discreta igualdad frente al conjunto galés, en su primer test del año a solo cien días del Mundial de Corea/Japón.

Author: Por Ignacio Rodríguez

Se sabía de antemano. Era un partido de prueba, tanto para Marcelo Bielsa,
como para los hinchas argentinos. Un encuentro que serviría más para testear y evaluar el funcionamiento de algunos jugadores que para sacar conclusiones definitivas.
Con la lupa puesta en observar cómo respondía la actitud hiperofensiva
de nuestra selección frente a una europea auténtica, de juego idéntico al de su semejante inglesa, aun teniendo presente que Gales no clasificó para el Mundial y ni por asomo cuenta con el potencial de Inglaterra, rival de Argentina en la próxima Copa del Mundo.

Vale, ahora, rescatar opiniones aunque no certezas ni conclusiones definitivas. Mucho menos cerrar ideas ni puertas.

El de ayer no fue un partido para preocuparse, sino para ocuparse.
Con apenas cuatro titulares habituales del conjunto que hizo estragos en las recientes eliminatorias sudamericanas, esta nueva versión argentina que se plantó en el magnífico estadio Millennium dejaba poco espacio -y tiempo- para ver en acción a aquellos jugadores de grandes condiciones y reclamados hasta el hartazgo por el hincha. La referencia, claro está, se centra en Riquelme, Saviola y Claudio Caniggia, acaso la convocatoria más inesperada, quizás por sus 35 años o por actuar  en un fútbol, el escocés, de menor calidad y repercusión que sus pares europeos.

¿Riquelme? Nadie duda de la categoría del 10 xeneize, pero para rendir óptimamente en un mundial y ser una alternativa válida, quedó visto ayer que, al menos, le falta cierto ritmo europeo. A la sombra de la Bruja Verón, líder natural, dio la sensación de que buscó únicamente no cometer errores, sin poder soltar toda la fantasía que demuestra naturalmente en Boca.

¿Saja? No pudo demostrar por qué brilla en el arco de San Lorenzo.
A los nervios del debut le sumó la  inseguridad en los centros aéreos y la responsabilidad en el gol galés. Como alternativa de tercer arquero para el mundial, aún quedan dudas.

¿El Cani? Sí, el Cani corrió como siempre, queriendo demostrar porqué alguna vez lo bautizaron el Hijo del Viento. Luchó y fue astuto mientras sus piernas le respondieron. La imagen de él surcando la banda derecha en
busca de un centro envenenado y dándolo todo por la celeste y blanca, quedó intacta. Pese a sus 35 años, con el ímpetu y el amor propio que volcó ayer, no es una locura imaginarlo dentro del avión con destino seguro a Corea/Japón.

Por suerte, quedan más pruebas y evaluaciones para jugadores
que aún las necesitan. Pero el análisis completo y exhaustivo -videos mediante- lo
debe estar haciendo el Loco Bielsa.
La lista definitiva de 23 jugadores tiene pocos, muy pocos lugares vacíos.
Será cuestión de seguir probando.