Si bien la forma purificada puede ser útil para el tratamiento de diversos trastornos, la toxina no purificada puede atacar el sistema nervioso y paralizar los músculos.
Un equipo del Jefferson Medical College (Estados Unidos) ha investigado cómo la toxina puede ser absorbida por los pulmones y para ello han realizado sus experimentos con ratones, comprobando que es capaz de causar enfermedad por vía inhalatoria. No obstante, esta evidencia también plantea la posibilidad de desarrollar una vacuna que se administre por la misma vía.
Aunque no existe una vacuna autorizada por los organismos regulatorios, sí que existe una para uso de investigadores que trabajan con la toxina.
Los autores trataron en primer lugar la toxina botulínica para eliminar su toxicidad y la utilizaron como vacuna oral experimental. De este modo no causó enfermedad y fue capaz de ser absorbida en el intestino y generar una respuesta inmunitaria. Posteriormente desarrollaron una vacuna inhalada, que fue absorbida por los animales y parece ofrecer protección frente a la toxina.
Webs Relacionadas
Jefferson Medical College
http://www.tju.edu/jmc/home/index.cfm/
Infection and Immunity
http://iai.asm.org/
Publicado el 18 de marzo de 2003
Botulismo
Progresos en el desarrollo de una vacuna contra el botulismo
Un artículo publicado en "Infection and Immunity" abre la posibilidad de desarrollar una vacuna inhalada contra la toxina botulínica, causante del botulismo, que en ocasiones puede ser mortal y además podría ser utilizada como arma bioterrorista.
Si bien la forma purificada puede ser útil para el tratamiento de diversos trastornos, la toxina no purificada puede atacar el sistema nervioso y paralizar los músculos.
Un equipo del Jefferson Medical College (Estados Unidos) ha investigado cómo la toxina puede ser absorbida por los pulmones y para ello han realizado sus experimentos con ratones, comprobando que es capaz de causar enfermedad por vía inhalatoria. No obstante, esta evidencia también plantea la posibilidad de desarrollar una vacuna que se administre por la misma vía.
Aunque no existe una vacuna autorizada por los organismos regulatorios, sí que existe una para uso de investigadores que trabajan con la toxina.
Los autores trataron en primer lugar la toxina botulínica para eliminar su toxicidad y la utilizaron como vacuna oral experimental. De este modo no causó enfermedad y fue capaz de ser absorbida en el intestino y generar una respuesta inmunitaria. Posteriormente desarrollaron una vacuna inhalada, que fue absorbida por los animales y parece ofrecer protección frente a la toxina.
Webs Relacionadas
Jefferson Medical College
http://www.tju.edu/jmc/home/index.cfm/
Infection and Immunity
http://iai.asm.org/