Objetivo:
El sulfato de magnesio podría prevenir la eclampsia reduciendo la vasoconstricción cerebral y la isquemia. La nimodipina es un bloqueante de los canales de calcio con una especial actividad vasodilatadora cerebral. Se intentó determinar si la nimodipina es más efectiva que el sulfato de magnesio para la profilaxis de las convulsiones en mujeres con preeclampsia severa.
Métodos:
Se realizó un estudio multicéntrico no ciego en el cual 1.650 mujeres con preeclampsia severa fueron asignadas de manera randomizada para recibir tanto nimodipina (60 mg administrados cada 4 horas vía oral) o sulfato de magnesio endovenoso (administrado de acuerdo al protocolo institucional) desde el momento de la selección hasta 24 horas posteriores al parto. La presión sanguínea elevada fue controlada con hidralazina endovenosa según necesidad. Se buscó en primer término determinar el desarrollo de eclampsia, definida por la presencia de convulsiones tónico-clónicas.
Resultados:
Las características clínicas y demográficas fueron similares en ambos grupos. Las mujeres que recibieron nimodipina fueron más propensas a tener convulsiones que aquellas que recibieron sulfato de magnesio (21 de 819 [2.6%] vs. 7 de 831 [0.8%], P=0.01). La tasa de riesgo ajustada para eclampsia asociada con la nimodipina, comparada con el sulfato de magnesio, fue de 3.2 (95% IC, 1.1 a 9.1).
Los índices de convulsiones previa al parto no difirieron significativamente entre los grupos, pero el grupo tratado con nimodipina presentó un mayor índice de convulsiones postparto (9 de 819 [1.1%] vs. 0 de 831, P=0.01). No se observaron diferencias significativas en el resultado neonatal entre ambos grupos. Más mujeres en le grupo tratado con sulfato de magnesio que en el grupo con nimodipina requirieron de hidralazina para controlar la presión sanguínea (54.3% vs. 45.7%, P<0.001).
Conclusiones:
El sulfato de magnesio es más efectivo que la nimodipina para la profilaxis contra las convulsiones, en mujeres con preeclampsia severa.