Medical News
/ Published on February 13, 2003
Propuesta: descongelar vacantes y duplicar el sueldo de jóvenes investigadores
Presentaron un plan de cinco puntos para revitalizar la ciencia nacional
Según el doctor Julio Luna, secretario del área, el dinero está, sólo falta la decisión política. La iniciativa podría financiarse con el 5% de la inversión nacional en ciencia y un crédito del BID ya otorgado. Instan a crear un ministerio de ciencia y tecnología.
"El dinero está... sólo falta la decisión política", afirmó Luna, que en esa reunión puso en marcha, además, el Programa de Promoción Científico-Tecnológica para la Actividad Agropecuaria, al otorgar un subsidio de 20 millones de dólares al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) para el desarrollo de actividades científicas y tecnológicas.
Bastaría una pequeña inversión para inyectar nueva energía a los alicaídos laboratorios autóctonos. El doctor Luna dio precisiones: con sólo el 1,7% del gasto en ciencia y tecnología del sector público, podrían liberarse 1050 vacantes congeladas en los organismos científicos, y con el 3,3%, se lograría otorgar una mejora salarial a 5000 jóvenes investigadores.
Si además se liberaran 109 millones de dólares de un crédito ya otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo pero que no se puede ejecutar sin la firma presidencial, la ciencia y las empresas de riesgo locales cobrarían nuevos bríos.
Entre las medidas propuestas por el secretario de la Secyt figura la incorporación de un representante de la actividad científica al gabinete nacional. "La ciencia debería tener nivel ministerial -afirmó-. No estamos inventando nada nuevo. Brasil lo hizo, no ahora, sino hace 18 años. Allí, la actividad científica está encarada como una política de Estado, más allá de las administraciones particulares. Ellos tomaron una decisión política y aquí deberíamos hacer lo mismo. El nuevo presidente, Lula da Silva, ya anunció que cuando finalice su mandato, el presupuesto de ciencia, que hoy ronda el 1% del PBI de Brasil, alcanzará el 2%. Nosotros, invirtiendo los 109 millones de dólares ya otorgados por el BID, un crédito que se vence a fines de este año y sobre el que estamos pagando intereses, podríamos alcanzar una inversión en las actividades científicas y tecnológicas del 0,44% de nuestro PBI, un valor que superaría el promedio de los últimos 18 años."
En el presupuesto de este año, la inversión prevista en ciencia alcanza apenas el 0,38% del PBI.
Según explicó el secretario, el descongelamiento de vacantes y la duplicación del sueldo de 5000 jóvenes investigadores (llevándolo de 600 a 1200 pesos) insumirían $ 60.000.000, sólo el 5% del presupuesto nacional de ciencia y tecnología, pero permitirían comenzar a recuperar y fortalecer la materia gris nacional.
"Es necesario que la sociedad y los funcionarios comprendan la importancia que tiene la inversión en ciencia y tecnología -dijo Luna-. Es necesario que comprendan que invertir en ciencia es necesario y fundamental para el futuro del país, y es nuestra responsabilidad y la de los científicos explicarlo."
Según explicó Luna, con la mejora de los sueldos se podría frenar el éxodo de jóvenes científicos que parten en busca de nuevos horizontes y son muy bien recibidos por las universidades del Primer Mundo. "No es posible que nuestro sector continúe siendo bastardeado. No puede ser que cada vez que se habla de presupuestos debamos mendigar por un incremento. Sobre todo para un sector que invertirá sus esfuerzos en aumentar los ingresos del país y mejorar la calidad de vida de la sociedad", agregó.
El programa de reactivación de la ciencia diseñado por la secretaría propone, también, la aplicación del Plan Nacional de Ciencia y Tecnología 2003, un instrumento redactado en conjunto con referentes de todos los sectores del sistema científico tecnológico.
"Intervinieron 40 científicos y tecnólogos de reconocido prestigio, presidentes de los organismos de ciencia y tecnología, autoridades provinciales, cámaras empresarias y representantes del sector productivo -explicó-. También se hizo una consulta pública por Internet que llegó a 40.000 personas. Y se recogieron los aportes de anteriores administraciones."
Y finalizó: "No podemos vivir del recuerdo de nuestros premios Nobel, del prestigio internacional que mereció históricamente la ciencia argentina. Lo nuestro no es un souvenir... Necesitamos un presupuesto adecuado para que el conocimiento se pueda aplicar".
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