Noticias médicas

/ Publicado el 25 de mayo de 2007

Retarda el progreso de la enfermedad

Presentaron otro avance en la lucha contra el cáncer de mama

La droga bevacizumab logró importantes efectos en pacientes con metástasis.

Adriana Santagati

Una droga contra el cáncer de mama, que logró importantes efectos en pacientes con metástasis y que abre un alentador panorama en el tratamiento de esta enfermedad, obtuvo la aprobación de la Unión Europea y se estima que el año próximo ya estará en Argentina.

Se trata del bevacizumab, una droga que ya se emplea con éxito en cáncer de pulmón y colón y ahora se aplicará en el de mama. El lanzamiento de la nueva aplicación del fármaco se realizó en Berlín. Durante la presentación, se mostraron los resultados del E2100, un estudio científico apoyado por el Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU., y del que participaron 722 mujeres con cáncer de mama metastásico. Un grupo de ellas sólo fue tratado con quimioterapia y recibió paclitaxel, una droga usada en estos tratamientos. Al otro, le dieron también cada dos semanas una dosis inyectable de bevacizumab. Y lograron duplicar la sobrevida media libre de progresión (PFS), una medida que expresa el tiempo que un enfermo de cáncer pasa sin que progrese su enfermedad.

"La sobrevida con la droga fue de 13,3 meses, contra 6,7 meses de quienes sólo fueron tratadas con quimioterapia", señaló la médica Kathy Miller, miembro de la Sociedad Americana de Oncología Clínica. Miller remarcó además que la droga no reportó efectos secundarios relevantes, con lo cual mejoró la calidad de vida de las pacientes. "Eso no entra en las estadísticas, pero es clínicamente muy importante".

¿Cómo funciona el bevacizumab? La droga impide la generación de vasos sanguíneos, un proceso fundamental para el crecimiento del tumor y que se conoce como angiogénesis. Esta es normal en todos los seres humanos y permite, por ejemplo, el desarrollo del embrión. Durante este proceso, una proteína llamada Factor de Crecimiento Endoteliar Vascular (VEGF) estimula el crecimiento de los vasos sanguíneos. En los pacientes con cáncer, el VEGF es sobrestimulado por el tumor, que necesita de los vasos sanguíneos para crecer.

En su mecanismo de acción, el bevacizumab se une a esta proteína y así bloquea la angiogénesis. De este modo, evita el desarrollo de nuevos vasos sanguíneos que alimentarían al tumor. Otro efecto positivo es que modifica la forma de los vasos maduros para ayudar a que la quimioterapia sea más efectiva.

"El VEGF es ideal para una terapia anticáncer", apuntó Miller. Su colega David Cameron, de la universidad inglesa de Leeds, recordó que se diagnostican un millón de casos anuales de cáncer de mama y que mueren 400.000 mujeres. Además habló de más estudios con esta droga: uno involucrará a argentinas.

En la Argentina se aplicaría el año que viene

El especialista en cáncer de mama Jorge Nadal, uno de los oncólogos argentinos que participó del lanzamiento de bevacizumab en Alemania, aseguró que esta droga tiene muchas posibilidades y que es "muy novedosa por su mecanismo de acción".

En Berlín informaron que esta comenzaría a venderse para tratar el cáncer de mama durante el primer trimestre de 2008. En el país, la droga bevacizumab se está usando desde 2005 para pacientes que padecen cáncer de colón. Pero pronto se ampliará su aplicación. Según informaron desde Roche será durante el segundo semestre de este año que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) daría la aprobación para su aplicación en casos de cáncer de pulmón en la Argentina.

"Por ahora, sólo se utiliza en pacientes con cáncer metastásico. Las nuevas terapias siempre se prueban primero en estadíos avanzados y, en la medida en que funcionan, hay buenas chances de que también lo hagan en estadíos inferiores", explicaron.

15.000

son los nuevos casos de cáncer de mama que se diagnostican por año en la Argentina. Además se estima que 1 de cada 8 argentinas van a desarrollarlo.

"Me devolvieron mi vida"

En el lanzamiento mundial que se realizó en un hotel de Berlín, todas las miradas se centraron en una mujer: la inglesa Delia Page, que tiene 63 años y hace tres le diagnosticaron cáncer de mama. Delia está en tratamiento con esta medicación y le puso voz y rostro a las estadísticas médicas.

Elegante y pausada al hablar, contó su experiencia. Su hermana menor murió de cáncer de mama, y su esposo también falleció de cáncer. "Recibí quimioterapia y afortunadamente no me sentí enferma porque no tuve efectos, no perdí el cabello", relató. Luego se sometió a una mastectomía y siguió un tratamiento de rayos de tres semanas. Sin embargo, hace un año comenzó a sentirse mal y descubrieron que tenía tumores secundarios en hígado y pulmones. Su médico optó por Avastin en combinación con paclitaxel: los tumores se redujeron en tamaño o desaparecieron.

Aunque esta vez sí perdió el pelo y las cejas, Delia se siente optimista. "Mejoré rápidamente y me sentí con más energía. Hago todas las cosas que quiero hacer. Ha sido un milagro y me devolvieron mi vida", aseguró la mujer, que ya lleva 7 meses sin avance de la enfermedad, y que está planeando cumplir su sueño de viajar a China.