Noticias médicas

Publicado el 2 de noviembre de 2006

Orgullo colombiano

Premio a la investigación colombiana sobre Alerta temprana para Malaria

El impacto del trabajo para América Latina y el Magreb, la calidad en el planteamiento del tema y la originalidad, fueron algunos de los aspectos centrales valorados por el jurado.

El equipo científico que obtuvo el reconocimiento está integrado por los profesores Germán Poveda y Daniel Ruiz del Posgrado en Recursos Hidráulicos de la Universidad Nacional Sede Medellín; William Rojas y Juan S. Zuluaga de la Corporación para Investigaciones Biológicas (CIB), y Martha Lucía Quiñones, Guillermo L. Rúa, Luz Elena Velásquez e Iván Darío Vélez del Programa de Estudio y Control de Enfermedades Tropicales de la Universidad de Antioquia (PECET).

El proyecto “Desarrollo de un sistema de alerta temprana para la malaria en Colombia”, recibió en España el Primer Premio de Estudios Iberoamericanos La Rábida, convocado por la Universidad Internacional de Andalucía con el propósito de “contribuir a la transmisión del conocimiento, incentivar la investigación y reconocer la excelencia de profesores y alumnos de posgrado en el ámbito iberoamericano.

A esta primera edición del premio, que otorga un estímulo de 6.000 euros y la difusión del trabajo en Iberoamérica, fueron presentadas treinta investigaciones. El jurado estuvo integrado por los rectores de la Universidad de Granada, David Aguilar Peña; la Universidad Internacional de Andalucía, Luis Carlos Contreras González; la Universidad de Huelva, Francisco José Martínez López; la Universidad de Costa Rica, Gabriel Macaya Trejos y la Universidad Nacional de Salta (Argentina), Stella Pérez de Bianchi.

Idea inicial

El Magreb lo compone en África el territorio de los países de Argelia, Libia, Marruecos, Mauritania y Tunicia. Tiene una extensión de 5.785.591 kilómetros cuadrados y una población de 76,2 millones.

Para el desarrollo de la primera fase del proyecto, además de los anteriores investigadores, se contó con la colaboración de los ingenieros Manuel Zuluaga y Olver Hernández de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín.

El médico Iván Darío Vélez Bernal, director del grupo investigador y quien a la vez dirige el PECET, dijo que la transdisciplinariedad del trabajo –que involucró las ciencias exactas, concretamente la ingeniería, las ciencias naturales y las ciencias de la salud–, se debió a un doble propósito: “tratar de entender las razones por las cuales durante los fenómenos de El Niño se presentan brotes epidémicos de malaria en Colombia, y diseñar un sistema de alerta temprana que les permita a las autoridades de salud adoptar las medidas de control y mitigación de la malaria en zonas endémicas de Colombia”.

El fenómeno de El Niño y la Malaria

Se ha observado que durante el fenómeno El Niño –oscilación del Sur que ocurre cada 3 ó 4 años sobre el Océano Pacífico tropical–, se presentan drásticos efectos climáticos, los cuales se manifiestan en Colombia con sequías y con aumento en la temperatura promedio. No se sabía por qué razones ocurrían los brotes epidémicos de malaria.

El estudio “Desarrollo de un sistema de alerta temprana para la malaria en Colombia”, se inició en 1998, durante el fenómeno de El Niño de esa época, y en la primera fase (1998-2000) se observó que el indicador climático que más claramente se relacionaba con la mayor incidencia de malaria era el aumento de la temperatura.

Para comprender mejor el fenómeno y poder diseñar un sistema de alerta temprana, los ingenieros dirigidos por el doctor Germán Poveda utilizaron información obtenida por los satélites que permitió determinar las diferencias mensuales en los índices de vegetación y también las variaciones en las lluvias. Para ello instalaron estaciones meteorológicas en las zonas de estudio (Nuquí, Chocó, y El Bagre, Antioquia).

Los entomólogos, liderados por la doctora Marta Lucía Quiñones, estudiaron los cambios en el desarrollo del parásito en el insecto vector de acuerdo al cambio en la temperatura ambiente; la supervivencia y longevidad de los mosquitos y otros cambios que se presentan en éstos y que indican una mayor capacidad para transmitir la enfermedad, como son los cambios en el tamaño de las alas. Esto implicó un arduo trabajo durante ocho años de captura y estudio de los insectos en las dos localidades mencionadas, y la confirmación de lo observado en el campo con trabajos en el laboratorio.

Adicionalmente se llevó un registro estricto del número de casos de malaria que se presentaron en dichos municipios y los reportados por el Ministerio de la Protección Social en las otras regiones del país.

Gracias al trabajo multidisciplinario se desarrolló el software SIGMA (Sistema de Información Geográfico para Malaria), un sistema de información georreferenciado que, de manera interactiva, relaciona la información epidemiológica y entomológica de la malaria con las principales variables climáticas, a escala municipal, departamental y nacional.

Adicionalmente, se desarrolló un modelo matemático para representar las interacciones entomológicas y climáticas de la transmisión de malaria por Plasmodium falciparum en regiones endémicas de Colombia, con lo que se pudo construir un mapa de riesgo epidemiológico de malaria en las diferentes regiones del país para cada mes del año.

El gran aporte de este sistema es que permite anticipar la ocurrencia de brotes y epidemias de malaria, y de éste modo, brinda la oportunidad a las autoridades de salud de implementar las medidas preventivas para evitar que se presenten las epidemias de malaria en las poblaciones en riesgo.

Este trabajo, y el reconocimiento internacional que acaba de recibir, tiene el mérito de que es un ejemplo claro, aunque desafortunadamente todavía muy escaso en Colombia, de la importancia de la unión de disciplinas aparentemente tan disímiles como la ingeniería en recursos hidráulicos con la entomología médica y la epidemiología, y que juntas pueden generar conocimiento transdisciplinar que permite ayudar a controlar enfermedades tan complejas como la malaria.

La investigación recibió apoyo financiero de Colciencias, el IAI (Interamerican Institute for Global Change Research), las universidades de Antioquia y Nacional (Sede Medellín) y de la CIB (Corporación para Investigaciones Biológicas). Además, parte de esta investigación fue realizada en el Naval Medical Research Center en Washington, Estados Unidos. Almamater