Luego de un infarto agudo de miocardio, la función diastólica determinada mediante ecocardiografía Doppler, aporta una importante información pronóstico que es inherente a la función sistólica del ventrículo izquierdo. Sin embargo las variables que se presentan en el Doppler son alteradas por múltiples factores y pueden cambiar rápidamente.
En forma opuesta, el volumen de la aurícula izquierda está menos influenciado por los cambios agudos y en cambio refleja la función diastólica subaguda o crónica del ventrículo izquierdo. Este trabajo tiene por objeto evaluar la sensibilidad del volumen de la aurícula izquierda como parámetro válido para determinar la sobrevida después de un infarto de miocardio.
Métodos:
A un total de 314 pacientes con infarto agudo de miocardio se les efectuó ecocardiograma transtorácico con determinación de la función ventricular sistólica y diastólica y determinaciones del volumen de la aurícula izquierda al momento del ingreso y en el seguimiento alejado.
El volumen de la aurícula izquierda se corrigió de acuerdo al área de superficie corporal y la población fue dividida de acuerdo al índice de volumen de la aurícula izquierda establecido en 32 ml/m2 (2 desviaciones estándar por arriba de lo normal). En 143 pacientes (45%) el índice de volumen de la AI fue >32 ml/m2. El criterio de valoración primaria fue toda causa de mortalidad.
Resultados:
Durante el seguimiento de 15 meses fallecieron 46 pacientes (15%). El índice del volumen de la aurícula izquierda resultó ser un potente parámetro de predicción de mortalidad y permaneció siendo un factor independiente (p<0,001) luego de ajustar para factores clínicos, función sistólica del ventrículo izquierdo, y parámetros de función diastólica derivados del Doppler.
Artículo comentado por el Dr. Ricardo Ferreira, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cardiología.