El 50% de las mujeres que tiene una menopausia quirúrgica padece una disminución del deseo sexual, una prevalencia que casi duplica la de las mujeres que llegan a la menopausia de forma natural, según indican datos de un estudio presentado por la Sociedad Catalana de Obstetricia y Ginecología, de la Academia de Ciencias Médicas y de la Salud de Cataluña y Baleares.
La menopausia, ya sea natural o quirúrgica, origina en la mujer una disminución del nivel de estrógenos, que son los responsables de los sofocos, la sequedad vaginal o los cambios de humor. Hasta ahora, no se habían estudiado las consecuencias de la disminución de testosterona en la mujer, hormona responsable de la disminución sexual femenina, entendida como pérdida del deseo sexual, trastornos en la excitación, en el orgasmo o que provoca dolor en las relaciones sexuales.
La disminución del deseo sexual sigue siendo un tema tabú que sólo sale a consulta de forma espontánea en un 3% de los pacientes, a pesar de que la elevada prevalencia entre las mujeres que han entrado en la menopausia, y especialmente, en las que han sufrido una menopausia quirúrgica.
Ante esta realidad, la sociedad recomienda el uso del parche de testosterona, nuevo tratamiento farmacológico que ayudará a paliar esta alteración hormonal.