Puntos de vista

Publicado el 27 de junio de 2002

Opinión

Paternidad responsable y salud reproductiva: de eso no se habla

Una columna de opinión aparecida en el diario Clarín y firmada por el Dr. Roberto Nicholson, ex profesor titular de Ginecología de la UBA, alerta sobre los riesgos de no encarar seriamente el tema de la anticoncepción.

Autor/a: Dr. Nicholson

Soy asiduo observador del programa "Hora Clave", que dirige el discutido periodista Mariano Grondona. Hace un par de semanas presentó el caso de una chiquita tucumana que casi muere de hambre; viéndola ahora algo recuperada, se la ve como si tuviera sólo piel y huesos. Sus padres, de poco más de 30 años, tienen siete hijos, y, al parecer, después de esta niñita tuvieron dos más. A través de unos 45 minutos, ninguno de los cinco periodistas que integraron el panel y tampoco los invitados mencionaron la planificación familiar, la paternidad responsable o la salud reproductiva.

Parecería que de eso no se habla. Sobre todo, desde que el presidente Perón y su ministro López Rega dictaron un decreto en marzo de 1974 prohibiendo toda clase de métodos anticonceptivos.

La Iglesia Católica presentó en 1967 una Encíclica a favor de la Paternidad Responsable que se llama Humanae Vitae, de modo que aceptó como un primer principio que todo matrimonio debe tener una generosa procreación, pero en la medida en que su responsabilidad le dicte la posibilidad de alimentarlos y educarlos, para que sean personas humanas plenas, con la perspectiva de "conocer, amar y servir a Dios".

Podemos discrepar en la metodología propuesta, el método llamado "natural". Pero muchos ignoran que después de presentada la Encíclica, quince Episcopados nacionales reclamaron al Sumo Pontífice la vigencia del "principio del equilibrio de los valores", cuando hay valores tan importantes como la posibilidad del hambre. Paulo VI de inmediato aceptó la propuesta y afirmó que de ninguna manera quedaba descartada. Es decir que en tales casos puede emplearse otro método.

En verdad, el término paternidad responsable fue acuñado por la Iglesia Anglicana en su reunión de Lambeth, en 1931. En ese documento se afirmaba que como lo importante es procrear, cuando el matrimonio, como único juez, decide con su libertad de conciencia que va a espaciar los nacimientos o que ya dejará de procrear, deberán elegir ellos sobre el método que más los acerque a Dios.

Hay doce leyes provinciales que apoyan la salud reproductiva. Pero no las pueden aplicar por razones económicas (o ideológicas). Este matrimonio tucumano es una muestra de irresponsabilidad, no personal, sino de su medio, o de los medios. Porque nadie le hizo ver su responsabilidad. En un país en que la tasa de abortos va en aumento, y también la de mortalidad materna, todavía no se ha reflexionado que las que mueren pueden ser adolescentes, con la frustración de su plan de vida, o madres de muchos hijos, que dejan un tendal de huérfanos.

En Diputados tiene media sanción un proyecto de la diputada Marta Milesi, de Río Negro, que espera la sanción del Senado. Antes que dar educación se prefiere asistencialismo, con un programa discriminativo, donde no todos los que tienen que recibir lo reciban, mientras se cumple con el clientelismo político y la preferencia por los familiares. No es una crítica sólo a "la Chiche"; esto comenzó hace casi 60 años, con muy raras excepciones.

Soy partidario de una procreación generosa; por eso tuve seis hijos, bastante más del promedio argentino.