
El instituto que dirije el médico colombiano tienen ya desarrollado el 75% de este nuevo principio activo que, con una eficacia prácticamente total, sustituirá a la diseñada por él mismo, la primera vacuna sintética.
Este fármaco, fruto de la investigación internacional y pluridisciplinar, se aplicará en un sola dosis para facilitar el acceso a los países más pobres. “No nos interesa desarrollar una vacuna cara a la que no se pueda acceder. Por eso cedimos nuestra primera patente a la Organización Mundial de la Salud”.
Afirmó que a finales del año 2008 o en los primeros meses del 2009 podrá poner en el mercado la nueva vacuna contra la malaria que tendrá una eficacia cercana al 95% en la prevención de esta enfermedad. “Sólo en un año la malaria causa más muertes de las que ha generado el sida desde su descubrimiento en 1981”, afirmó el científico galardonado con el Premio Príncipe de Asturias.
El modelo universal de vacuna, explicó Patarroyo, se basa en lo que ha “desperdiciado” toda su vida: el diseño químico de “las partes fundamentales de los virus” y su fabricación como vacunas sintéticas.

Este trabajo, “una idea simple que precisa harto trabajo para pulirlo”, permitirá diseñar con fórmulas matemáticas esas vacunas para cada virus.
Así se podría lograr lo que él llamó el “sueño de la medicina”. La fórmula perfecta “sin equivocarnos en un átomo” será la vía para la vacuna universal sobre la que Patarroyo es optimista. “No digan que estoy detrás de la vacuna universal sino tras la metodología universal”, precisó.
El modelo se basa en el concepto de que todos los microorganismos que contagian las enfermedades infecciosas lo hacen a través de puntos de contacto con forma de elipse. Conocer la fórmula matemática de ésta permitiría bloquear la unión y, por tanto, la infección.
“Es factible porque tenemos la fórmula espacial, ahora trabajamos en el radio, en porqué es diferente y en porqué cada uno genera una enfermedad distinta”, explicó.

Sería como bloquear las extremidades para evitar un apretón de manos que, gráficamente, sería el punto de contacto. Por el ejemplo, la primera vacuna de la malaria bloqueaba 4 de las 58 “manos de contagio” y de ahí su eficacia del 30%.
El diseño del modelo, por su complejidad de cálculo y diseño, llevará un plazo de ocho tres lustros. A partir de ahí se abrirá la vía experimental que en el caso de la malaria se ha desarrollado en la primera fase en monos, con un sistema inmunológico similar en más de un 90% al del ser humano.