En el mundo hay ya 40 millones de personas que viven con el VIH o que han desarrollado sida, según el último informe conjunto de ONUSIDA y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este documento, presentado en París, lanza un grito de alarma sobre el avance de la pandemia y pide a los países "aumentar de forma radical y sostenida los recursos y el compromiso político" para evitar una catástrofe, que amenaza principalmente al África Subsahariana.
Cinco millones de los afectados por la enfermedad han contraído el virus este mismo año, lo que significa 14.000 contagios al día. De hecho, el horizonte que traza el informe anual de ONUSIDA no es esperanzador: "Se han producido aumentos constantes en el número de personas con VIH/Sida, al igual que en defunciones por sida".
Durante 2003, hubo 3 millones de muertes por esta causa, que sigue expandiéndose sin que los diferentes programas internacionales consigan ponerle freno. "La evolución de la epidemia no permite ningún respiro", constata el informe.
El reto de frenar el sida pasa por "dar un mayor impulso a los programas de prevención", y "un acceso más amplio a los tratamientos". "Se requiere un avance radical en estos frentes, y al unísono. De lo contrario, supondrá un fracaso", cita el documento.
Una de las iniciativas concretas para hacer frente a esta multiplicación de las muertes es la estrategia mundial puesta en marcha por la OMS para proporcionar tratamiento antirretroviral a 3 millones de personas en el año 2005, pero su viabilidad está en peligro por falta de financiación.
La lucha contra el sida necesita 10.000 millones de dólares en el 2005, y la cifra aumentará a 15.000 millones de dólares anuales a partir del 2007 y, al menos, durante una década. Actualmente, los fondos internacionales aportan unos 5.000 millones.
Este mayor compromiso, sin embargo, no es suficiente "si se compara con la magnitud de la epidemia mundial" y está lejos de cumplir el objetivo de ganar la batalla. "Se ha llegado a una encrucijada", resume el informe: "O avanzamos lentamente, haciendo progresos parciales, o bien oponemos a la epidemia toda la fuerza de nuestros conocimientos, recursos y compromiso".
Aun así, las dos organizaciones de la ONU constatan que la respuesta mundial "ha aumentado significativamente" desde el inicio del nuevo siglo, lo que ha permitido extender el uso de antirretrovirales a ciertos países que antes no contaban con ellos.
La extensión de la pandemia se hace más patente en África Subsahariana, donde "sigue creciendo, sobre todo en la región meridional del continente". En esta zona, donde vive el 2% de la población mundial, habita el 30% de las personas infectadas en todo el mundo. Más de 26 millones de africanos viven hoy con esta enfermedad y poner una barrera al sida en este continente es uno de los objetivos primordiales de ONUSIDA.
"Las epidemias de Asia y el Pacífico, así como de Europa del Este y Asia Central no frenan tampoco su aumento, con cifras de personas que viven con el VIH/sida cada vez más altas", señala el estudio. El informe de ONUSIDA también revela que la epidemia avanza con rapidez en países que antes no habían sido víctimas del virus, como China, Vietnam, Indonesia o la India.
En Europa Occidental, una de las zonas menos afectadas del mundo por el sida, el número de muertes el año pasado fue de unas 3.000, además de contabilizarse cerca de 40.000 nuevos casos. El mayor foco en Europa está en los países de la antigua Unión Soviética, y, principalmente, en los bálticos. En América del Norte, la cifra aumentó hasta unos 15.000 muertos y 45.000 nuevos infectados.
En los países desarrollados, la población infectada aumenta, porque aunque el aumento de casos permanece estable, el mayor acceso a medicamentos reduce la mortalidad. Otro problema que subraya el informe en este tipo de países es el creciente desinterés por la prevención, principalmente en cuestión sexual, y el nuevo aumento de los comportamientos de riesgo, principalmente entre la población homosexual.
Este sigue siendo el primer tipo de contagio de la enfermedad en Europa Occidental. El XVI Día Mundial del Sida, el próximo 1 de diciembre, será la oportunidad de poner en marcha, de nuevo, campañas de sensibilización e información en este ámbito.
Webs Relacionadas
OMS
http://www.who.int/
Informe OMS/ONUSIDA
http://www.unaids.org/en/default.asp
Publicado el 1 de diciembre de 2003
ONUSIDA y OMS
ONUSIDA y la OMS declaran que la epidemia de sida no muestra signos de ceder
El nuevo informe conjunto de ambas organizaciones destaca que en el mundo hay ya 40 millones de personas infectadas por el VIH o que han desarrollado sida
En el mundo hay ya 40 millones de personas que viven con el VIH o que han desarrollado sida, según el último informe conjunto de ONUSIDA y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este documento, presentado en París, lanza un grito de alarma sobre el avance de la pandemia y pide a los países "aumentar de forma radical y sostenida los recursos y el compromiso político" para evitar una catástrofe, que amenaza principalmente al África Subsahariana.
Cinco millones de los afectados por la enfermedad han contraído el virus este mismo año, lo que significa 14.000 contagios al día. De hecho, el horizonte que traza el informe anual de ONUSIDA no es esperanzador: "Se han producido aumentos constantes en el número de personas con VIH/Sida, al igual que en defunciones por sida".
Durante 2003, hubo 3 millones de muertes por esta causa, que sigue expandiéndose sin que los diferentes programas internacionales consigan ponerle freno. "La evolución de la epidemia no permite ningún respiro", constata el informe.
El reto de frenar el sida pasa por "dar un mayor impulso a los programas de prevención", y "un acceso más amplio a los tratamientos". "Se requiere un avance radical en estos frentes, y al unísono. De lo contrario, supondrá un fracaso", cita el documento.
Una de las iniciativas concretas para hacer frente a esta multiplicación de las muertes es la estrategia mundial puesta en marcha por la OMS para proporcionar tratamiento antirretroviral a 3 millones de personas en el año 2005, pero su viabilidad está en peligro por falta de financiación.
La lucha contra el sida necesita 10.000 millones de dólares en el 2005, y la cifra aumentará a 15.000 millones de dólares anuales a partir del 2007 y, al menos, durante una década. Actualmente, los fondos internacionales aportan unos 5.000 millones.
Este mayor compromiso, sin embargo, no es suficiente "si se compara con la magnitud de la epidemia mundial" y está lejos de cumplir el objetivo de ganar la batalla. "Se ha llegado a una encrucijada", resume el informe: "O avanzamos lentamente, haciendo progresos parciales, o bien oponemos a la epidemia toda la fuerza de nuestros conocimientos, recursos y compromiso".
Aun así, las dos organizaciones de la ONU constatan que la respuesta mundial "ha aumentado significativamente" desde el inicio del nuevo siglo, lo que ha permitido extender el uso de antirretrovirales a ciertos países que antes no contaban con ellos.
La extensión de la pandemia se hace más patente en África Subsahariana, donde "sigue creciendo, sobre todo en la región meridional del continente". En esta zona, donde vive el 2% de la población mundial, habita el 30% de las personas infectadas en todo el mundo. Más de 26 millones de africanos viven hoy con esta enfermedad y poner una barrera al sida en este continente es uno de los objetivos primordiales de ONUSIDA.
"Las epidemias de Asia y el Pacífico, así como de Europa del Este y Asia Central no frenan tampoco su aumento, con cifras de personas que viven con el VIH/sida cada vez más altas", señala el estudio. El informe de ONUSIDA también revela que la epidemia avanza con rapidez en países que antes no habían sido víctimas del virus, como China, Vietnam, Indonesia o la India.
En Europa Occidental, una de las zonas menos afectadas del mundo por el sida, el número de muertes el año pasado fue de unas 3.000, además de contabilizarse cerca de 40.000 nuevos casos. El mayor foco en Europa está en los países de la antigua Unión Soviética, y, principalmente, en los bálticos. En América del Norte, la cifra aumentó hasta unos 15.000 muertos y 45.000 nuevos infectados.
En los países desarrollados, la población infectada aumenta, porque aunque el aumento de casos permanece estable, el mayor acceso a medicamentos reduce la mortalidad. Otro problema que subraya el informe en este tipo de países es el creciente desinterés por la prevención, principalmente en cuestión sexual, y el nuevo aumento de los comportamientos de riesgo, principalmente entre la población homosexual.
Este sigue siendo el primer tipo de contagio de la enfermedad en Europa Occidental. El XVI Día Mundial del Sida, el próximo 1 de diciembre, será la oportunidad de poner en marcha, de nuevo, campañas de sensibilización e información en este ámbito.
Webs Relacionadas
OMS
http://www.who.int/
Informe OMS/ONUSIDA
http://www.unaids.org/en/default.asp