¿Brasil es el único país donde existe la especialidad de odontología para bebés?
De una forma institucionalizada, con un programa, sólo existe en Brasil. Algunos trabajos que fueron realizados en Estados Unidos muestran también este tipo de atención pero en años posteriores a su implementación en Brasil. Sé que, en el ámbito mundial, es en Brasil donde está implantada más dinámicamente.
¿Cómo nació la inquietud para el desarrollo institucional en Brasil?
Por la demanda. Estábamos con las manos atadas porque los bebés se presentaban ante los odontólogos con problemas de difícil manipulación, tales como la caries de mamadera. Sufrían los padres y el bebé. Era un tratamiento difícil, complejo y que, muchas veces, no daba resultado. Entonces nos lo planteamos y hace 18 años, en 1983, el profesor Luis Walter resolvió hacer un proyecto que tomase a esos bebés en un momento anterior a la enfermedad y esto coincidió con la madurez de una filosofía. Porque realmente usted consigue algo si persevera y es coherente. Hay que trabajar con el bebé para que se instale el hábito. Entonces, tenemos que llegar a los padres porque, si son responsables y quieren evitar más problemas, es posible ir introduciendo a sus bebés en un programa como el nuestro.