Las hernias hiatales, aunque habituales en la práctica clínica, tienen formas complicadas que son infrecuentes pero potencialmente graves, pudiendo causar incarceración, estrangulación o compromiso intestinal. Las hernias recurrentes en pacientes con antecedentes quirúrgicos del esófago y estómago representan un desafío diagnóstico y terapéutico debido a las alteraciones anatómicas y la fibrosis.
Paciente de 77 años con antecedente de esofagectomía subtotal por adenocarcinoma esofágico, intervenido previamente con reconstrucción gástrica y reparación de hernia hiatal. Consultó por cuadro de dolor abdominal difuso, distensión, náuseas y vómitos, con signos compatibles con obstrucción intestinal.
La exploración física evidenció abdomen distendido y doloroso, con disminución del peristaltismo. Los estudios de laboratorio mostraron datos inflamatorios leves sin alteraciones hemodinámicas significativas.
Se realizó una tomografía computarizada de abdomen y tórax que reveló una masa herniada a través del hiato diafragmático hacia el hemitórax derecho. La hernia contenía asas intestinales delgadas distendidas, con signos de compromiso vascular en algunos segmentos, compatible con incarceración y oclusión intestinal secundaria a hernia hiatal recurrente.
El paciente fue sometido a cirugía laparoscópica de emergencia. Durante el procedimiento se identificó una hernia hiatal con contenido intestinal incarcerado en el tórax derecho, con signos de isquemia focalizada. Se realizó reducción del contenido herniado, resectomía de segmento intestinal comprometido y reparación del defecto hiatal mediante técnica laparoscópica.
La evolución posoperatoria fue satisfactoria, con buena recuperación clínica y ausencia de complicaciones tempranas. El seguimiento a 3 meses no mostró recurrencia ni síntomas compatibles.

Este caso destaca una complicación poco frecuente de hernia hiatal recurrente: la obstrucción del intestino delgado por incarceración en la cavidad torácica. La recurrencia de hernias hiatales tras cirugía previa, como esofagectomía y reconstrucción gástrica, aumenta la complejidad del manejo debido a la alteración anatómica y cicatrices.
El diagnóstico requiere un alto índice de sospecha y el uso de técnicas imagenológicas como la tomografía, que aporta información clave para el diagnóstico y la planificación quirúrgica.
El tratamiento quirúrgico debe ser urgente y puede abordarse mediante técnicas mínimamente invasivas, con énfasis en la reducción del contenido herniado, valoración de viabilidad intestinal y reparación del defecto diafragmático para prevenir nuevas recurrencias.