Según se ha dado a conocer se investiga en la actualidad nuevas vías de aproximación al tratamiento del cáncer de mama, basados en el proceso de señalización celular, crítico para el crecimiento de este tipo de cáncer. Cuenta ya con varios fármacos en fase de desarrollo clínico.
Vandetanib/ZD6474 (Zactima), en fase II, es un nuevo antineoplásico anticanceroso oral de administración una vez al día, que potencialmente podría beneficiar a mujeres con cáncer de mama debido a su mecanismo único de selección de al menos dos importantes vías de señalización del crecimiento del tumor: EGF (factor de crecimiento epidérmico) y VEGF (factor de crecimiento endotelial vascular). Actúa inhibiendo tanto el suministro de sangre al tumor (anti-angiogénesis), como el crecimiento y supervivencia del tumor en sí. Las moléculas con inhibición de señalización de diana múltiple, tales como Zactima, tienen potencial para tener actividad antitumoral frente a una amplia gama de tumores.
El fármaco AZD2171, también en fase II, es un inhibidor altamente potente y selectivo de la señalización del factor de crecimiento vascular endotelial (VEGF) adecuado para su dosificación una vez al día. Inhibe las señales necesarias para el crecimiento de los nuevos vasos sanguíneos para la angiogénesis.
AZD0530 es un compuesto en investigación diseñado para inhibir específicamente la cinasa Src y Abl, que podría ser la diana principal en muchos cánceres, incluido el de mama, mientras AZD2281 es un inhibidor selectivo de la Poli (ADP-ribosa) polimerasa-1 (PARP), disponible oralmente, que interfiere con la reparación del ADN que, según la farmacéutica, podría suponer una gran promesa para las mujeres con cáncer de mama, especialmente aquellas con cáncer de mama y tumores de ovario hereditarios, ya que podrían ser particularmente susceptibles a su acción.