El volumen 349 (October 23, 2003) del The New England Journal of Medicine ha publicado recientemente un par de artículos respecto a la detección de dos nuevos marcadores de inflamación y de riesgo coronario. Ambos están relacionados con un aumento local a nivel vascular de estrés oxidativo. Estos marcadores son: la mieloperoxidasa y la glutatión peroxidasa 1.
Respecto a las propiedades que debe llenar un marcador, las mismas fueron claramente descriptas por el Profesor Teri Manolio del National Heart, Lung, and Blood Institute, National Institutes of Health in Bethesda, Maryland, en uno de los editoriales de la misma revista y se detallan a continuación.
- La determinación debe agregar información independiente sobre el riesgo y el pronóstico. - La determinación deberá servir para indicar una gran proporción de riesgo asociado con una determinada enfermedad. Esto se establece por la frecuencia del factor de riesgo y la magnitud del riesgo asociado.
- La determinación deberá ser reproducible y un adecuado coeficiente de variación será un indicador de buena reproducibilidad.
- La determinación deberá tener alta especificidad, sensibilidad y valor predictivo.
- El método debe estar disponible de manera que trascienda el ámbito del laboratorio de investigación.
- Un bajo costo y una técnica sencilla.
Los nuevos marcadores mieloperoxidasa y glutatión peroxidasa 1, parecen cubrir estos requerimiento, como seguidamente se verá, aunque quedaría por establecer la disponibilidad y un costo accesible.
Valor pronóstico de la mieloperoxidasa en los pacientes con angina de pecho
Brennan et al2 de la Cleveland Clinic Foundation, determinaron los valores plasmáticos de la mieloperoxidasa como predictor de riesgo de complicaciones cardiovasculares. La inflamación está asociada con todos los estadios de la placa vulnerable y la presencia de leucocitos activados que se infiltran en el subendotelio y penetran en la placa, son patrimonio de toda placa que evoluciona hacia la ruptura (placa culpable o vulnerable) y genera un síndrome coronario agudo.
Los leucocitos activados aumentan la expresión y secreción de mieloperoxidasa, una enzima que genera el potente oxidante ácido hipocloroso (HOCl) y la producción de esta enzima también está relacionada con el desarrollo de una placa con contenido friable de lípidos, la activación de la cascada de la proteasa que afecta la estabildad y trombogenicidad de la placa, la producción de lípidos oxidados que son citotóxicos y estimulan la trombogénesis y el consumo de óxido nítrico con la subsiguiente vasoconstricción (figura 1).

Figura 1. La mieloperoxidasa (MPO) se encuentra dentro de gránulos diseminados en el citoplasma de los leucocitos. Esta enzima cataliza la reacción entre el peróxido de hidrógeno (H2O2) y el cloro para formar el potente oxidante ácido hipocloroso (HOCl). La figura señala el locus en el cromosoma 17 donde se localiza el gen de la MPO.
Artículo comentado por el Dr. Ricardo Ferreira, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cardiología.