Añadir una dosis única de una combinación de dos fármacos previene que las embarazadas infectadas por el VIH se vuelvan resistentes a la terapia con nevirapina (Viramune) para prevenir la transmisión del virus al niño.
Las mujeres VIH-positivas que no recibieron tratamiento farmacológico o que no sabían que estaban infectadas pueden recibir una terapia corta con nevirapina cuando comienzan el trabajo de parto para prevenir la transmisión vertical.
Esta estrategia se desarrolló para usar en áreas con muy bajos recursos y sin disponibilidad de fármacos antirretrovirales. Aunque la exposición a la nevirapina en esta terapia es reducida, existe información de que las mujeres pueden desarrollar resistencia al fármaco.
El uso de un medicamento único en el tratamiento de la infección por el VIH induce la resistencia a ese fármaco y a toda la clase de medicamentos, lo que limita las opciones terapéuticas futuras. Esto explica por qué siempre se utiliza una combinación farmacológica contra la infección.
Estudios previos demostraron que hasta el 69% de las embarazadas tratadas con nevirapina desarrollará resistencia al fármaco y a otros inhibidores de transcriptasa inversa no-nucleósidos (ITNNN).
Mientras que existe evidencia de que las mutaciones genéticas que provocan la resistencia son pasajeras, se desconocen sus efectos a largo plazo sobre la terapia antirretroviral. Por lo tanto, siempre se intentó evitar su aparición.
Ahora, investigadores informan que una dosis única de tenofovir (Viread) y emtricitabina (Emtriva) previene la resistencia a la nevirapina y a los ITNNN. La combinación de tenofovir y emtricitabina está disponible en un solo comprimido (Truvada).
Aun así, los autores explicaron que el tratamiento necesita ciertos ajustes. "A pesar de su efectividad, hay que modificar esta intervención para asegurar una protección óptima", declaró el equipo dirigido por el Dr. Benjamin H. Chi, de la University of Alabama (Estados Unidos).
"De todos modos, se trata de una combinación adicional importante para los tratamientos que incluyen (el NNRTI) nevirapina y que se debería tener en cuenta en aquellos lugares donde el uso de combinaciones farmacológicas durante varios días resulta poco práctico para las pacientes o la infraestructura de salud local", agregaron.
Los resultados, publicados en “The Lancet”, surgieron de un estudio sobre 400 embarazadas con VIH en Zambia, a las que se les asignó aleatoriamente tenofovir/emtricitabina o ningún fármaco combinado con nevirapina.
El 81% de las mujeres recibió también una terapia breve con zidovudina (Retrovir), conocido también como AZT. Las pruebas de sangre mostraron que todas las mujeres tenían el sistema inmune relativamente intacto al inicio del estudio.
A diferencia del grupo placebo, las mujeres que recibieron tenofovir/emtricitabina eran un 53% menos propensas a tener una mutación genética que causa resistencia a los NNRTI a las seis semanas.
Publicado el 13 de noviembre de 2007
Prevención de emabarazadas seropositivas
Nuevos datos sobre prevención de la transmisión vertical del VIH
Añadir una dosis única de una combinación de tenofovir y emtricitabina previene que las embarazadas seropositivas se vuelvan resistentes a la terapia con nevirapina.
Añadir una dosis única de una combinación de dos fármacos previene que las embarazadas infectadas por el VIH se vuelvan resistentes a la terapia con nevirapina (Viramune) para prevenir la transmisión del virus al niño.
Las mujeres VIH-positivas que no recibieron tratamiento farmacológico o que no sabían que estaban infectadas pueden recibir una terapia corta con nevirapina cuando comienzan el trabajo de parto para prevenir la transmisión vertical.
Esta estrategia se desarrolló para usar en áreas con muy bajos recursos y sin disponibilidad de fármacos antirretrovirales. Aunque la exposición a la nevirapina en esta terapia es reducida, existe información de que las mujeres pueden desarrollar resistencia al fármaco.
El uso de un medicamento único en el tratamiento de la infección por el VIH induce la resistencia a ese fármaco y a toda la clase de medicamentos, lo que limita las opciones terapéuticas futuras. Esto explica por qué siempre se utiliza una combinación farmacológica contra la infección.
Estudios previos demostraron que hasta el 69% de las embarazadas tratadas con nevirapina desarrollará resistencia al fármaco y a otros inhibidores de transcriptasa inversa no-nucleósidos (ITNNN).
Mientras que existe evidencia de que las mutaciones genéticas que provocan la resistencia son pasajeras, se desconocen sus efectos a largo plazo sobre la terapia antirretroviral. Por lo tanto, siempre se intentó evitar su aparición.
Ahora, investigadores informan que una dosis única de tenofovir (Viread) y emtricitabina (Emtriva) previene la resistencia a la nevirapina y a los ITNNN. La combinación de tenofovir y emtricitabina está disponible en un solo comprimido (Truvada).
Aun así, los autores explicaron que el tratamiento necesita ciertos ajustes. "A pesar de su efectividad, hay que modificar esta intervención para asegurar una protección óptima", declaró el equipo dirigido por el Dr. Benjamin H. Chi, de la University of Alabama (Estados Unidos).
"De todos modos, se trata de una combinación adicional importante para los tratamientos que incluyen (el NNRTI) nevirapina y que se debería tener en cuenta en aquellos lugares donde el uso de combinaciones farmacológicas durante varios días resulta poco práctico para las pacientes o la infraestructura de salud local", agregaron.
Los resultados, publicados en “The Lancet”, surgieron de un estudio sobre 400 embarazadas con VIH en Zambia, a las que se les asignó aleatoriamente tenofovir/emtricitabina o ningún fármaco combinado con nevirapina.
El 81% de las mujeres recibió también una terapia breve con zidovudina (Retrovir), conocido también como AZT. Las pruebas de sangre mostraron que todas las mujeres tenían el sistema inmune relativamente intacto al inicio del estudio.
A diferencia del grupo placebo, las mujeres que recibieron tenofovir/emtricitabina eran un 53% menos propensas a tener una mutación genética que causa resistencia a los NNRTI a las seis semanas.