Es un hecho muy conocido que la detección precoz de las lesiones premalignas o de los tumores en etapas tempranas aumenta las probabilidades terapéuticas y las tasas de sobrevida, pero también es sabido que dicha detección no es fácil de lograr.
Los investigadores del Institut fur Diagnostikforschung GmbH y de la Freien Universitat de Berlín han unido un colorante fluorescente a un pequeño péptido. Cuando inyectan esta combinación dentro de los tejidos vivos, la misma se aferra a los tumores por lo que bajo una iluminación con láser de una longitud de onda adecuada el colorante fluoresce cercano al infrarrojo (Figura 1).

FIGURA 1: El tumor en crecimiento en este ratón no muestra signos de malignidad previos (A y B), pero luego de 6 horas de inyectado el compuesto el tumor se hace visible (C y D).
La combinación está constituida por un colorante de cianina (indotricarbocianina) y un análogo de la somatostatina (octreoctato).
Esta técnica puede ser empleada 'in vivo' y a través de todo el cuerpo. Ofrece varias ventajas: es de bastante bajo costo, de simple instrumentación, no utiliza radiación ionizante, puede ser repetida las veces que se considere necesario o incluso puede monitorearse en forma continua.
En el pasado los investigadores habían unido el colorante a anticuerpos monoclonales con buen resultado pero con algunos problemas, entre ellos, que los anticuerpos activaban el sistema inmunitario y que eran grandes, lo que limitaba su efectividad. El uso de péptidos ha resuelto estos problemas ya que no provocan respuesta inmunológica y además no son rápidamente capturados por el tejido normal.
Los autores han detectado florescencia del tumor en el rango de longitud de onda de 780 a 900 nm dentro del minuto aproximadamente de realizar la inyección. Para ello han empleado un láser de estado sólido pulsátil, una cámara CCD y varios filtros. A la hora la fluorescencia tumoral había alcanzado el 75% de su pico eventual; por 3 horas la señal alcanzó el 95% de su máximo y hasta las 24 horas se obtuvo una florescencia 3 a 4 veces más brillante que el resto del cuerpo.
Publicado el 20 de noviembre de 2001
Diagnóstico del cáncer
Nueva técnica para el diagnóstico precoz del cáncer
Se presenta una técnica para la detección precoz de estados precancerosos y de tumores en etapa temprana, que utiliza un colorante fluorescente unido a un pequeño péptido como agente de contraste en un sistema óptico de imágenes.
Autor/a: Dr. Rodolfo Altrudi
Es un hecho muy conocido que la detección precoz de las lesiones premalignas o de los tumores en etapas tempranas aumenta las probabilidades terapéuticas y las tasas de sobrevida, pero también es sabido que dicha detección no es fácil de lograr.
Los investigadores del Institut fur Diagnostikforschung GmbH y de la Freien Universitat de Berlín han unido un colorante fluorescente a un pequeño péptido. Cuando inyectan esta combinación dentro de los tejidos vivos, la misma se aferra a los tumores por lo que bajo una iluminación con láser de una longitud de onda adecuada el colorante fluoresce cercano al infrarrojo (Figura 1).
FIGURA 1: El tumor en crecimiento en este ratón no muestra signos de malignidad previos (A y B), pero luego de 6 horas de inyectado el compuesto el tumor se hace visible (C y D).
La combinación está constituida por un colorante de cianina (indotricarbocianina) y un análogo de la somatostatina (octreoctato).
Esta técnica puede ser empleada 'in vivo' y a través de todo el cuerpo. Ofrece varias ventajas: es de bastante bajo costo, de simple instrumentación, no utiliza radiación ionizante, puede ser repetida las veces que se considere necesario o incluso puede monitorearse en forma continua.
En el pasado los investigadores habían unido el colorante a anticuerpos monoclonales con buen resultado pero con algunos problemas, entre ellos, que los anticuerpos activaban el sistema inmunitario y que eran grandes, lo que limitaba su efectividad. El uso de péptidos ha resuelto estos problemas ya que no provocan respuesta inmunológica y además no son rápidamente capturados por el tejido normal.
Los autores han detectado florescencia del tumor en el rango de longitud de onda de 780 a 900 nm dentro del minuto aproximadamente de realizar la inyección. Para ello han empleado un láser de estado sólido pulsátil, una cámara CCD y varios filtros. A la hora la fluorescencia tumoral había alcanzado el 75% de su pico eventual; por 3 horas la señal alcanzó el 95% de su máximo y hasta las 24 horas se obtuvo una florescencia 3 a 4 veces más brillante que el resto del cuerpo.