Una nueva técnica de laboratorio para determinar la existencia de cáncer colorrectal no invasiva podría ser de aplicación en aquellos pacientes que por diversas razones se niegan a someterse a exploraciones invasivas de esta patología, la tercera causa de muerte entre hombres y mujeres en Estados Unidos, según datos de la Sociedad Americana del Cáncer.
Un estudio que publica la revista New England Journal of Medicine señala que una prueba no invasiva de las mutaciones del ADN presentes en heces tiene una esperanzadora tasa de detección de este tipo de cáncer, en comparación con el método no invasivo más frecuente, sangre oculta en las heces, aunque ninguno de los dos se acercan a la efectividad de la colonoscopia, proceso que sí es invasivo pero que se presume que detecta todos los cánceres de colon.
"Un test sencillo y no invasivo que detecta productos específicos de tumores con una sensibilidad y especificidad razonable podrína superar los obstáculos de las exploraciones en personas que no desean someterse a una prueba más invasiva, como la colonoscopia", afirmó el profesor de Medicina en la Universidad de Indiana e investigador en el Instituto Regenstrief, Thomas Imperiale.
El estudio, dirigido en 81 centros por Imperiale y otros especialistas del Grupo de Estudio del Cáncer Colorrectal, encontró que la prueba de sangre oculta en las heces cifró el riesgo medio en personas sin síntomas en sólo el trece por ciento de los cánceres, mientras que la nueva prueba de ADN en las deposiciones detectó el 52 por ciento de los casos.
Habitualmente, el cáncer colorrectal se desarrolla lentamente durante varios años, como consecuencia del crecimiento del tejido en el recubrimiento del colon o recto. Si bien la mayoría de las lesiones cancerosas sangran intermitentemente, muchos polipos precancerígenos no lo hacen, por lo que la ausencia de sangre oculta en las heces no permite detectar este tipo de lesiones.
Estudios previos han encontrado que tanto los pólipos como las lesiones cancerígenas pueden dar lugar a un ADN anormal, que es el que la nueva prueba analiza. Aunque los investigadores vieron que la mayor parte de los pólipos precancerígenos descubiertos durante una colonoscopia no fueron detectados por ningún método no invasivo, también encontraron que la prueba de ADN en las heces detectó una mayor proporción que el análisis de sangre oculta.
Puede solicitarnos el texto completo del artículo (NEJM 351:2704-2714 December 23, 2004 Number 26), a través del mail: infouru@intramed.net
Publicado el 25 de febrero de 2005
Diagnóstico
Nueva prueba de laboratorio no invasiva detecta la existencia de cáncer colorrectal
Estudios previos han encontrado que tanto los pólipos como las lesiones cancerígenas pueden dar lugar a un ADN anormal.
Autor/a: IntraMed
Una nueva técnica de laboratorio para determinar la existencia de cáncer colorrectal no invasiva podría ser de aplicación en aquellos pacientes que por diversas razones se niegan a someterse a exploraciones invasivas de esta patología, la tercera causa de muerte entre hombres y mujeres en Estados Unidos, según datos de la Sociedad Americana del Cáncer.
Un estudio que publica la revista New England Journal of Medicine señala que una prueba no invasiva de las mutaciones del ADN presentes en heces tiene una esperanzadora tasa de detección de este tipo de cáncer, en comparación con el método no invasivo más frecuente, sangre oculta en las heces, aunque ninguno de los dos se acercan a la efectividad de la colonoscopia, proceso que sí es invasivo pero que se presume que detecta todos los cánceres de colon.
"Un test sencillo y no invasivo que detecta productos específicos de tumores con una sensibilidad y especificidad razonable podrína superar los obstáculos de las exploraciones en personas que no desean someterse a una prueba más invasiva, como la colonoscopia", afirmó el profesor de Medicina en la Universidad de Indiana e investigador en el Instituto Regenstrief, Thomas Imperiale.
El estudio, dirigido en 81 centros por Imperiale y otros especialistas del Grupo de Estudio del Cáncer Colorrectal, encontró que la prueba de sangre oculta en las heces cifró el riesgo medio en personas sin síntomas en sólo el trece por ciento de los cánceres, mientras que la nueva prueba de ADN en las deposiciones detectó el 52 por ciento de los casos.
Habitualmente, el cáncer colorrectal se desarrolla lentamente durante varios años, como consecuencia del crecimiento del tejido en el recubrimiento del colon o recto. Si bien la mayoría de las lesiones cancerosas sangran intermitentemente, muchos polipos precancerígenos no lo hacen, por lo que la ausencia de sangre oculta en las heces no permite detectar este tipo de lesiones.
Estudios previos han encontrado que tanto los pólipos como las lesiones cancerígenas pueden dar lugar a un ADN anormal, que es el que la nueva prueba analiza. Aunque los investigadores vieron que la mayor parte de los pólipos precancerígenos descubiertos durante una colonoscopia no fueron detectados por ningún método no invasivo, también encontraron que la prueba de ADN en las heces detectó una mayor proporción que el análisis de sangre oculta.
Puede solicitarnos el texto completo del artículo (NEJM 351:2704-2714 December 23, 2004 Number 26), a través del mail: infouru@intramed.net