MARÍA SAINZ
MADRID.- Uno de los principales hándicap del cáncer de ovario estriba en su difícil diagnóstico. Las ecografías no siempre pueden diferenciar si el tumor es benigno o maligno y muchas mujeres se someten a una operación quirúrgica que, a menudo, resulta innecesaria. Según un nuevo trabajo, gran parte de estas cirugías podrían evitarse si la prueba la realizase un ginecólogo con probada experiencia.
Así lo señalan en 'The Lancet Oncology' un grupo de expertos del Sistema Nacional de Salud británico (NHS, sus siglas en inglés), "el acierto en el diagnóstico realizado por una ecografía, a la hora de diferenciar si un tumor ovárico es benigno o maligno, es proporcional a la experiencia que tenga el que la lleve a cabo".
Estos especialistas, procedentes de los hospitales King's College, Guy y St. Thomas, en Londres, siguieron la progresión de 150 pacientes que presentaban tumores en los ovarios o alrededor de los mismos.
A la mitad de las mujeres (77) les realizó la ecografía un ginecólogo especializado en este tipo de prueba, muy involucrado en las tareas de investigación y con más de 10 años de experiencia. El resto de las participantes, fueron atendidas por operarios entrenados para llevar a cabo este tipo de test de ultrasonido.
Menos intervenciones y menos tiempo en el hospital
Según apunta el trabajo, el número de intervenciones quirúrgicas fue menor entre las pacientes a las que se les asignó un ginecólogo con amplia experiencia. También fueron ellas las que se sometieron a un mayor número de procedimientos mínimamente invasivos, lo que permitió reducir su tiempo de estancia en el hospital.
Asimismo, los médicos especializados aportaron un diagnóstico concluyente sobre la naturaleza del tumor en la mayoría de los casos; 76 de los 77 pacientes, frente a 38 de 73, registrado en el otro grupo.
Todos estos datos explican por qué las mujeres atendidas por un especialista con poca experiencia tienen más probabilidad de ser operadas. "Se sienten forzados a programar la cirugía para asegurarse de que las enfermas con cáncer de ovario no reciben una atención incorrecta", explican los autores.
Ante estos datos, los investigadores dedican parte de su artículo a incidir en las dificultades que surgen cuando se trata de identificar la naturaleza de los citados tumores: "Este problema queda claramente reflejado en nuestro estudio, donde sólo 18 (un 12%) de las 150 pacientes reclutadas acabaron siendo diagnosticadas con un cáncer de ovario".