Medical News
Published on September 23, 2001
Transplante de páncreas y riñón
Mejora en la hipertensión en pacientes con diabetes mellitus después de transplante combinado de páncreas y riñón.
El trasplante exitoso de riñón/páncreas produce una marcada mejoría en el tratamiento de hipertensión que no se observaría en aquellos pacientes que fueron sometidos a trasplante del riñón aislado.
La hipertensión persiste en muchos pacientes con diabetes mellitus después del trasplante del riñón. Sin embargo, no se ha estudiado el impacto del control de diabetes así como de falla renal en la hipertensión por transplante combinado de riñón y páncreas. Basados en estos antecedentes, un grupo investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad del Noroeste, Chicago, EE.UU., iniciaron una investigación que, entre marzo de 1993 y agosto de 1998, evaluó a 111 pacientes con diabetes mellitus tipo 1 que habían sido sometidos de transplante de páncreas exitoso (108 transplantes de riñón/páncreas) y a otros 28 pacientes con diabetes mellitus tipo 1 que habían sido sometidos a transplante de riñón aislado.
Las medidas de presión arterial y todas las medicaciones antihipertensivas fueron determinadas para ambos grupos antes del trasplante, a 1, 3, 6, y 12 meses y en la evaluación más reciente del enfermo ambulatorio después del trasplante.
Al inicio del estudio, la presión arterial media era de 151/88 y 151/83 mm Hg para el grupo de pacientes con transplante de riñón/páncreas y para los pacientes con transplante de riñón aislado, respectivamente. La presión arterial media disminuyó a 134/77 mm Hg 1 mes después del trasplante de riñón/páncreas (P <0.001) y disminuyó más allá de 126/70 mm Hg (P <0.001) para un seguimiento medio de 18 meses. Esta reducción en la presión arterial después del trasplante ocurrió a pesar de una reducción en las medicaciones antihipertensivas y de la institución de agentes inmunosupresivos. Un mes después del trasplante del riñón/páncreas, el promedio de medicaciones antihipertensivas por paciente era 0.9±1.0, comparado con 2.5±1.1 antes de la cirugía (P <0.001)
A los 18 meses posteriores al transplante, el 34% de los pacientes eran normotensos (presión arterial £ 130/85mm HG) y recibían medicaciones no antihipertensivas. Contrariamente, no hubo disminución significativa de la presión arterial sistólica o del uso de medicación antihipertensiva en pacientes receptores de transplante de riñón aislado.
De tal manera, los investigadores concluyeron que el trasplante exitoso de riñón/páncreas produce una marcada mejoría en el tratamiento de hipertensión que no se observa en pacientes que fueron sometidos a trasplante del riñón aislado. Estos datos subrayan la importancia de la diabetes en la patogénesis de hipertensión en los pacientes con diabetes y falla renal.
Published on September 23, 2001
Transplante de páncreas y riñón
Mejora en la hipertensión en pacientes con diabetes mellitus después de transplante combinado de páncreas y riñón.
El trasplante exitoso de riñón/páncreas produce una marcada mejoría en el tratamiento de hipertensión que no se observaría en aquellos pacientes que fueron sometidos a trasplante del riñón aislado.
Fuente: Circulation 2001;104: 508-510
Las medidas de presión arterial y todas las medicaciones antihipertensivas fueron determinadas para ambos grupos antes del trasplante, a 1, 3, 6, y 12 meses y en la evaluación más reciente del enfermo ambulatorio después del trasplante.
Al inicio del estudio, la presión arterial media era de 151/88 y 151/83 mm Hg para el grupo de pacientes con transplante de riñón/páncreas y para los pacientes con transplante de riñón aislado, respectivamente. La presión arterial media disminuyó a 134/77 mm Hg 1 mes después del trasplante de riñón/páncreas (P <0.001) y disminuyó más allá de 126/70 mm Hg (P <0.001) para un seguimiento medio de 18 meses. Esta reducción en la presión arterial después del trasplante ocurrió a pesar de una reducción en las medicaciones antihipertensivas y de la institución de agentes inmunosupresivos. Un mes después del trasplante del riñón/páncreas, el promedio de medicaciones antihipertensivas por paciente era 0.9±1.0, comparado con 2.5±1.1 antes de la cirugía (P <0.001)
A los 18 meses posteriores al transplante, el 34% de los pacientes eran normotensos (presión arterial £ 130/85mm HG) y recibían medicaciones no antihipertensivas. Contrariamente, no hubo disminución significativa de la presión arterial sistólica o del uso de medicación antihipertensiva en pacientes receptores de transplante de riñón aislado.
De tal manera, los investigadores concluyeron que el trasplante exitoso de riñón/páncreas produce una marcada mejoría en el tratamiento de hipertensión que no se observa en pacientes que fueron sometidos a trasplante del riñón aislado. Estos datos subrayan la importancia de la diabetes en la patogénesis de hipertensión en los pacientes con diabetes y falla renal.