Noticias médicas

Publicado el 8 de julio de 2001

Prevención primaria

Medición de proteína C-reactiva en pacientes tratados con estatinas como prevención primaria de eventos coronarios

La terapia con estatinas es también eficaz en pacientes con un cociente colesterol total / colesterol HDL inferior a la media, pero con niveles de proteína C-reactiva elevados

Niveles elevados de proteína C-reactiva, incluso en ausencia de hiperlipidemia, están asociados con un incremento del riesgo de sucesos coronarios. La terapia con estatinas reduce los niveles de proteína C-reactiva independientemente de su efecto en los niveles lipídicos.

Paul M. Ridker y su equipo colaborador del Air Force/Texas Coronary Atherosclerosis Prevention Study Investigators, midieron la proteína C-reactiva al inicio del estudio, y al cabo de un año, en casi seis mil participantes, observando que el índice de sucesos coronarios aumentaba significativamente con el incremento de los niveles de proteína C-reactiva.

Según aparece publicado, el tratamiento con estatinas reducía significativamente los niveles de proteína C-reactiva en estos pacientes en un 14.8 por ciento; efecto que no era explicado por cambios en el perfil lipídico inducidos por las estatinas. Como era de esperar, las estatinas eran efectivas en la prevención de accidentes coronarios en los participantes con un cociente de colesterol total / colesterol de alta densidad (HDL) al inicio del estudio superior a los valores medios, independientemente de los niveles de proteína C-reactiva.

Sin embargo, las estatinas eran también eficaces entre aquellos participantes con un cociente colesterol total/colesterol HDL inferior a la media, y unos niveles de proteína C-reactiva superiores a la media. Por el contrario, las estatinas resultaron ineficaces entre los que presentaban cociente de colesterol y niveles de proteína C-reactiva más bajos que la media.

Por lo tanto, y en base a estos resultados, los autores afirman que la terapia con estatinas puede ser eficaz en la prevención primaria de incidentes coronarios entre personas con niveles lipídicos relativamente bajos, pero con niveles elevados de proteína C-reactiva.