Demian Doyle
El avance de las investigaciones y el progresivo aumento de la longevidad instalaron un nuevo desafío en la lucha contra el cáncer: hoy más de 22 millones de personas lo padecen o tienen un historial de esta enfermedad. En Chicago, donde se está realizando la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), las claves para dar respuestas a esta población se concentran en cómo mejorar la calidad de vida y en lograr tratamientos más efectivos y específicos para cada paciente.
Uno de los campos con mayor tiempo de investigación en terapias dirigidas es el cáncer colorrectal. Se trata de la tercera causa de muerte por tumores malignos en el mundo, y en nuestro país se diagnostican 10.000 casos por año, el 65 por ciento en estadíos avanzados. Los avances demostrados en su tratamiento se focalizaron en casos de metástasis y como complemento de la quimioterapia tradicional.
Entrevistado en Chicago por Clarín, el español Josep Tabernero, especialista en cáncer colorrectal del departamento de medicina oncológica en el Hospital Universitario Vall d'Hebron, en Barcelona, explica que "respecto de otros tipos de cáncer, estamos avanzados en diagnóstico, pero también a nivel terapéutico".
Según la visión de Tabernero, quien visitará la Argentina en septiembre en el marco de un seminario sobre el potencial de cura del cáncer colorrectal, "estamos asistiendo a un cambio de la realidad del enfermo metastásico, ya que algunos consiguen resultados tan brillantes que en un segundo término se pueden operar y eliminar la enfermedad. Esto propone un cambio de concepto, porque antes se pensaba que la metástasis era sinónimo de muerte en uno, dos o tres años. Ahora hay un porcentaje de casos, que se estiman entre el 25 y 33 por ciento de los que logran ser operados, que a largo plazo superan la enfermedad".
Los estudios en los que participó Tabernero estuvieron focalizados en la efectividad del anticuerpo monoclonal cetuximab para bloquear al receptor de factor de crecimiento epidérmico (EGFR), una molécula que se expresa en algunos tipos de cáncer y se relaciona con el desarrollo tumoral y su progresión a otros tejidos. "Empezamos en fases de la enfermedad en las que la quimioterapia ya no ofrecía posibilidades terapéuticas, y hoy estamos demostrando que es un tratamiento efectivo en primera y segunda línea. Las nuevas investigaciones ahora trabajan en los períodos de adjuvancia para comprobar si Erbitux (nombre comercial de la droga) es activo para prevenir la recurrencia.
¿Qué beneficios aportan estas nuevas terapias?
Hay dos niveles: en enfermedades avanzadas, generalmente incurables, se pretende que los pacientes vivan más tiempo y con una mejor calidad de vida. En cambio, si el tratamiento de adjuvancia logra evitar que la enfermedad vuelva a reproducirse, ya no estaremos hablando de prolongar la vida, sino de curación.
¿Qué adelantos hubo en el campo del diagnóstico?
Cada vez nos encontramos con tumores menos avanzados. La población realiza consultas ante dolores abdominales, pérdida de sangre por heces, estreñimiento o anemia. Hoy se hacen más colonoscopias, no sólo a enfermos sino también como prevención a partir de los 50 años. Además, las técnicas son más eficaces y nos permiten encontrar tumores más precoces o incluso detectar el precursor del cáncer de colon, el pólipo, que es benigno pero que al crecer se convierte en un tumor. También tenemos mejores diagnósticos antes ir a cirugía.
¿Estas terapias podrían ser efectivas en otros tratamientos?
Sí. De hecho, este año hay avances en las investigaciones para el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello, que es un buen modelo, porque tiene una alta expresión de la proteína del factor de crecimiento. Y paralelamente, en cuanto al cáncer de pulmón, y el de cuello uterino, hay estudios en marcha.
Caminos alternativos
Entre las múltiples conferencias que se realizan en el McCormick Place, el moderno centro de convenciones que congrega a los 60.000 participantes de ASCO, se presentaron nuevas conclusiones sobre la efectividad de las medicinas alternativas en tratamientos contra el cáncer. Un estudio reveló que el ginseng (un tipo de hierba medicinal) podría ser un complemento útil para reducir la fatiga en enfermos de cáncer. También se dieron a conocer los resultados de un estudio en fase II, que registró una desaceleración en el crecimiento del cáncer de próstata en aquellos hombres que agregaron semillas de lino a su dieta. Por otra parte, no se comprobaron beneficios en la incorporación de cartílago de tiburón a la quimioterapia en pacientes con cáncer de pulmón.