Noticias médicas

Publicado el 3 de junio de 2007

Viene desde EEUU y se presentó en Bs As.

Un test contra el cáncer de mama

Serviría para identificar a pacientes con alto riesgo. Aún no fue aprobado.

Valeria Román

Para Kornelia Polyak, cada mujer afectada desarrolla el cáncer de mama a su manera. Esta científica apunta a ganarle al tumor incluso antes de que aparezca: desarrolla con su equipo de la Universidad de Harvard, en los Estados Unidos, un test para identificar pacientes con alto riesgo.

El jueves, Polyak habló para todo público sobre cáncer de mama, sobre lo que se sabe y lo mucho que falta conocer. Lo hizo en un auditorio repleto de mujeres en un encuentro organizado por la embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires y la Fundación para la investigación y prevención del cáncer (www.fuca.org.ar).

El test de Polyak aún no fue aprobado por la autoridad sanitaria, por lo cual no está disponible. Pero ya fue difundido ¿por sus buenos resultados¿ en revistas científicas prestigiosas. Funciona cuando se analizan modificaciones que ocurren en el ADN de las células. Sirve para establecer si la paciente corresponde a un grupo de alto riesgo de padecer la enfermedad. No establece la existencia de cáncer en el momento del estudio y tampoco es un tratamiento.

"Utiliza enzimas de restricción que son sensibles al proceso de metilación de las células. El método ¿que llamamos MSDK¿ sólo corta el ADN cuando no está metilado. De este modo, se detectan los cambios de metilación que son modificaciones del ADN que pueden contribuir al cáncer", dijo a Clarín la científica, quien está de visita en la Argentina para entrenar a estudiantes del Programa PABSELA, por convenio entre la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y la universidad estadounidense, a través de la Fundación Crimson.

Cuando sea aprobado, el test de Polyak competirá con otros. Porque hoy, la carrera consiste en determinar bien los perfiles de los tumores para después indicar el tratamiento que más conviene y predecir la respuesta.

"Hay varias otras tecnologías que pueden analizar los cambios de metilación del ADN, pero la mayoría no puede mirar muchos genes al mismo tiempo", aclaró la investigadora, que trabaja en el Instituto del Cáncer Dana Farber, en la ciudad de Boston. Esto significa que el test está en condiciones de analizar unos 25.000 genes en poco tiempo para aportar un perfil de los tumores, algo que llevaría más de un mes con métodos convencionales.

"El cáncer de mama no es una enfermedad única. Se desarrollan distintos tipos de tumores que se correlacionan con la sobrevida de las pacientes", insistió Polyak. En la actualidad, es el segundo cáncer en el mundo, con más 1,2 millón de nuevos casos cada año.

En marzo pasado, la investigadora había publicado un estudio en la revista Cancer Cell, que desafió una hipótesis importante. Se pensaba que, a veces, los tratamientos no consiguen matar a una célula madre cancerosa: esa célula indiferenciada persiste en el organismo, crece y produce la recurrencia. Polyak le agregó complejidad: identificó que existen varios tipos de células madre cancerosas. "Este hallazgo indica que es mucho más complicado controlar y evitar la recurrencia", explicó la científica.