Según varios documentos sobre este tema, el tabaquismo de la madre puede afectar al sistema inmune del hijo, dejándolo indefenso ante posibles infecciones del oído. Un equipo de la Washington University School of Medicine, de San Luis (Missouri), coordinado por la Dra. Judith E. C. Lieu, ha llevado a cabo una revisión de los datos de más de 11.000 niños, de menos de 12 años, que habían padecido otopatologías. Un 69% del total de estos niños tenían infecciones del oído. El 38% de ellos eran verdaderos fumadores pasivos. El 19% eran hijos de madres que fumaron durante el embarazo y que, después de nacer, siguieron expuestos pasivamente al humo del tabaco.
Los resultados del estudio, publicados por la revista "Archives of Pediatric and Adolescent Medicine", señalan que el riesgo de parecer infecciones óticas (más de seis episodios) es de un 44% en los niños de madres que fumaban durante el embarazo y que después de nacer siguieron expuestos a tabaquismo pasivo. En cuanto a los niños que viven con padres fumadores, el aumento de riesgo no fue significativo.
Ante estos resultados, la doctora Lieu considera que deben hacerse nuevos estudios de más profundidad, porque no queda claro si el riesgo de patología ótica del niño se produce sólo cuando la madre gestante fuma o si se combina también con su posterior exposición al humo.
Publicado el 3 de marzo de 2002
Asociación patológica
Madres tabaquistas y niños con enfermedades crónicas dle oído
Los niños cuyas madres fumaban durante el embarazo y después de haber dado a luz tienen un alto riesgo de padecer enfermedades crónicas del oído.
Fuente: Archives of Pediatric and Adolescent Medicine 2002;156:147-154
Los resultados del estudio, publicados por la revista "Archives of Pediatric and Adolescent Medicine", señalan que el riesgo de parecer infecciones óticas (más de seis episodios) es de un 44% en los niños de madres que fumaban durante el embarazo y que después de nacer siguieron expuestos a tabaquismo pasivo. En cuanto a los niños que viven con padres fumadores, el aumento de riesgo no fue significativo.
Ante estos resultados, la doctora Lieu considera que deben hacerse nuevos estudios de más profundidad, porque no queda claro si el riesgo de patología ótica del niño se produce sólo cuando la madre gestante fuma o si se combina también con su posterior exposición al humo.