Los investigadores emplearon tres diferentes parámetros de medición: los electrocardiogramas, los niveles sanguíneos de creatina quinasa (CK) y la clasificación de los pacientes de acuerdo a su funcionalidad circulatoria en el momento del alta hospitalaria. Todas estas mediciones fueron tomadas en las primeras 24 horas después de que el paciente llegara al centro.
El estudio registra una disminución de la gravedad de los eventos coronarios que los autores atribuyen a los avances terapéuticos, como la extensión del uso de fármacos anticoagulantes y de procedimientos de revascularización como la angioplastia, pero también a la búsqueda más rápida de atención médica cuando las personas presentan síntomas de infarto de miocardio, que cabría atribuir a los mensajes de las campañas de educación.
Webs Relacionadas
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http://www.mayo.edu/
American Journal of Epidemiology
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