Durante el Congreso Argentino de Oncología que se desarrolla en Buenos Aires el tema destacado fue, sin dudas, la vacuna para controlar la enfermedad.
El doctor Herbert Pinedo de la Universidad Libre de Amsterdam, Holanda, es uno de los pioneros y principales protagonistas en la investigación de vacunas antitumorales. Intrigado por la remisión espontánea de algunos tumores como el de riñón y el melanoma, Pinedo comenzó a estudiar hace diez años la posibilidad de encontrar en las células humanas de pacientes con cáncer la clave para elaborar una vacuna que le devolviera al organismo su capacidad para defenderse de las células cancerosas.
El doctor Pinedo le explicó a La Nación qué son las vacunas antitumorales: "Son preparaciones magistrales, que se obtienen de células del tumor del paciente. Se extrae el tumor, se lo corta y se lo prepara de tal manera que se individualizan las células en un líquido de suspensión. Estas células tienen en su membrana el antígeno (agente extraño) característico del tumor extirpado. Al inyectar nuevamente las células con el antígeno (previamente se las somete a radioterapia para que el paciente no desarrolle el tumor) en la pierna del paciente, ingresa en la sangre la información necesaria para que el sistema inmunológico detecte y reaccione ante la más mínima reaparición de tumores. Y en todo esto juegan un papel fundamental e imprescindible las células dendríticas."
Publicado el 24 de junio de 2001
Anuncios del XV Congreso Argentino de Oncología
Las vacunas antitumorales serán armas contra el cáncer
Muestran eficacia para disminuir las recidivas en numerosos ensayos clínicos. Son terapéuticas y, extraído el tumor, evitan la aparición de metástasis. Se encuentran en fase de experimentación.
Fuente: La Nación
Durante el Congreso Argentino de Oncología que se desarrolla en Buenos Aires el tema destacado fue, sin dudas, la vacuna para controlar la enfermedad.
El doctor Herbert Pinedo de la Universidad Libre de Amsterdam, Holanda, es uno de los pioneros y principales protagonistas en la investigación de vacunas antitumorales. Intrigado por la remisión espontánea de algunos tumores como el de riñón y el melanoma, Pinedo comenzó a estudiar hace diez años la posibilidad de encontrar en las células humanas de pacientes con cáncer la clave para elaborar una vacuna que le devolviera al organismo su capacidad para defenderse de las células cancerosas.
El doctor Pinedo le explicó a La Nación qué son las vacunas antitumorales: "Son preparaciones magistrales, que se obtienen de células del tumor del paciente. Se extrae el tumor, se lo corta y se lo prepara de tal manera que se individualizan las células en un líquido de suspensión. Estas células tienen en su membrana el antígeno (agente extraño) característico del tumor extirpado. Al inyectar nuevamente las células con el antígeno (previamente se las somete a radioterapia para que el paciente no desarrolle el tumor) en la pierna del paciente, ingresa en la sangre la información necesaria para que el sistema inmunológico detecte y reaccione ante la más mínima reaparición de tumores. Y en todo esto juegan un papel fundamental e imprescindible las células dendríticas."