En opinión de los autores, la vacuna debería ensayarse en humano como posible tratamiento de cánceres cerebrales, si bien advierten que su toxicidad debe ser evaluada antes de la puesta en marcha de ensayos clínicos.
Investigaciones anteriores habían mostrado que una clase de proteínas llamadas glucoproteínas de membrana fusogénica (FMG en siglas inglesas) son muy efectivas a la hora de destruir células de glioblastoma, tumor cerebral mortal que suele ser resistente a la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia.
Las citadas proteínas son un componente natural del virus del sarampión modificado. Se evaluó su efecto sobre glioblastomas humanos trasplantados a ratones, inyectando una dosis alta de la vacuna directamente en los tumores, que se monitorizaron mediante resonancia magnética.
Los investigadores explican que a las 72 horas los tumores tratados habían disminuido de tamaño en un 90% y los ratones que recibieron la vacuna sobrevivieron más tiempo que los no tratados.
Webs Relacionadas
Congress of Neurological Surgeons
http://www.neurosurgery.org/cns/
Mayo Clinic
http://www.mayo.edu/