Valeria Román
La Universidad de Nueva York, una de las más grandes universidades privadas de los Estados Unidos, eligió a la Argentina como base de su presencia en América Latina. La sede empezaría a funcionar en el sector porteño de Barrio Norte en enero, según dijo ayer a Clarín el vicerrector de la institución estadounidense y economista, Yaw Nyarko.
El vicerrector estuvo ayer en el acto del anuncio de la instalación de su universidad en el salón Leopoldo Marechal del Palacio Pizzurno, junto con la senadora Cristina Fernández de Kirchner, el ministro de Educación, Daniel Filmus; el canciller Jorge Taiana; el cónsul en Nueva York, Héctor Timerman y el embajador de Estados Unidos en Argentina, Earl Wayne.
"Ya teníamos sedes en París, Londres, Praga, Florencia, Shangai (China) y en Ghana, en Africa. Queríamos abrir nuestra sede en América Latina y después de una evaluación de varias ciudades, elegimos a la ciudad de Buenos Aires", afirmó Nyarko.
Para el economista, quien nació en Ghana, "las ventajas de la Argentina eran muchas. A pesar de la crisis, el sistema de educación es bastante estable y su calidad es alta. Además, tiene un montón de profesores universitarios con prestigio internacional".
También opinó: "la Argentina es un país que mucha gente quiere visitar. La comida es muy buena. El tango atrae. Y Buenos Aires es una ciudad muy bella y relativamente segura".
La sede porteña de la Universidad de Nueva York ofrecerá oportunidades de clases para alumnos de los Estados Unidos que quieran pasar un semestre o un año estudiando en la Argentina. Esos alumnos podrían también tomar clases en universidades argentinas o clases con profesores de los Estados Unidos que visitarán nuestro país.
"A través de la nueva sede, se alentará la interacción entre profesores de los Estados Unidos con profesores de la Argentina para hacer investigaciones en colaboración", comentó. "Por ejemplo, Jim Fernández, uno de nuestros profesores de literatura, ya está realizando actividades en conjunto con profesores locales".
Cada sede de la universidad se especializa en determinadas áreas. En el caso de la sede argentina, "se dedicará a brindar cursos en las áreas de lenguaje y cultura, economía y negocios, ciencias políticas, escritura creativa y matemática".
Nyarko explicó que los argentinos "podrán tomar clases en la sede porteña de la Universidad de Nueva York si cuentan con el permiso de su universidad". Serían clases como oyentes.
El economista contó que la universidad sobresale en el mundo por su enseñanza en la producción de cine, el derecho, la odon tología y la medicina, la economía, las ciencias políticas, las humanidades y los estudios del español y el portugués.
La universidad está planeando abrir otras dos sedes. Una en Tel Aviv, Israel, y en otra ciudad de Medio Oriente a definir. "En la sede argentina, esperamos tener 300 estudiantes por año".
Entre las primeras
La Universidad de Nueva York fue fundada en 1831. El primer semestre tuvo 158 alumnos. Y fue creciendo sin parar hasta contar en la actualidad con 40.000 estudiantes, que asisten a sus 14 facultades en Manhattan y en otras sedes afuera de los Estados Unidos.
Entre sus 14 primeros profesores estuvo Samuel Morse, quien patentó el telégrafo. Hoy, la universidad tiene 3.100 docentes en cursos de grado y de posgrado. También se hace investigación, como el desarrollo de una vacuna para desacelerar el mal de Alzheimer, que Clarín dio a conocer el 22 de agosto.
“La ciudad de Buenos Aires es el centro intelectual de América latina”
La New York University presentó ayer su sede en el país, la primera en la región. Primero recibirá a alumnos de los Estados Unidos y luego hará intercambios con argentinos.
Por Julián Bruschtein
De origen ghanés, Yaw Nyarko es vicerrector de la NYU, la universidad más grande de los EE.UU.“Cuando tomamos la decisión de abrir un campus en el extranjero lo primero que buscamos es la excelencia académica. Pero también buscamos un sitio interesante y seguro, y Buenos Aires contiene cada uno de estos elementos.” El representante de la New York University (NYU), Yaw Nyarko, le explicó así a Página/12 las razones que inclinaron la balanza para que la universidad privada más grande de los Estados Unidos resolviera abrir un centro de estudios e investigación en el país, el primero en América latina y el décimo en el mundo. “Buenos Aires es el centro intelectual de América latina”, dijo. En principio, el centro será para que estudiantes norteamericanos vengan a tomar cursos y, en una segunda etapa, los alumnos argentinos podrán realizar la misma experiencia en EE.UU.
El vicerrector de la universidad neoyorquina presentó ayer formalmente el desembarco de la entidad educativa en Buenos Aires. “Conozco la Universidad de Buenos Aires (UBA), que es muy grande, muy amplia y con un excelente nivel. Muchos de los profesores que tenemos en la NYU son argentinos y sabemos la calidad con la que están formados”, destacó el funcionario de origen ghanés, a la vez que alabó “el nivel de enseñanza que tiene la Universidad Di Tella” en economía, materia que él mismo imparte en la NYU. “Elegimos Argentina porque aquí existen muchas academias importantes y prestigiosos profesores”, subrayó.
Si bien todavía les resta resolver cuestiones importantes como definir el edificio donde funcionará el centro de estudios de la universidad, Nyarko destacó que ya tenían algunos convenios “pero la idea es que, en un primer plazo, los estudiantes norteamericanos puedan intercambiar las experiencias en clases con los argentinos. Este tipo de integración es muy importante para nosotros. Ahora estamos redactando acuerdos con algunas universidades argentinas para que haya fluidez de alumnos entre Argentina y Estados Unidos, pero esto llegará en una segunda etapa”. Cuando se abra la segunda instancia, los cursos que ofrecerán aquí –anunció– serán de “idioma español, cultura, economía, política e historia”, y podrán acceder a ellos gratuitamente los alumnos que mantengan su regularidad en las instituciones con las que ya tienen convenios en marcha, como la UBA, la UP, la UTDT y la Universidad de San Andrés.
La NYU tiene 176 años de trayectoria, 40 mil estudiantes en todo el mundo y una biblioteca con 4,5 millones de libros. Ya había desembarcado aquí cuando la situación no era la mejor, en el 2000. Cuando se desató la crisis un año más tarde, los norteamericanos levantaron la sede abruptamente como consecuencia directa de la conflictiva realidad argentina. Por eso, para Nyarko la decisión de volver tenía que ver con la “estabilidad y el buen clima político” para desarrollar un proyecto a largo plazo. La universidad neoyorquina ya tiene filiales distribuidas en París, Florencia, Londres, Praga, Madrid, Shanghai, Tel Aviv, Singapur y Ghana.
La presentación se realizó ayer en el Ministerio de Educación. Junto a Nyarko estuvieron la senadora y candidata Cristina Fernández de Kirchner, el ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, el anfitrión Daniel Filmus, el cónsul en Nueva York, Héctor Timmerman, y el embajador norteamericano, Earl An-thony Wayne. Allí, ante un público conformado por rectores, decanos y estudiantes de universidades públicas y privadas, funcionarios políticos, Fernández de Kirchner, en campaña, señaló: “La educación pública y gratuita es una bandera innegociable porque, en definitiva, es lo que ha caracterizado y ha distinguido a nuestro país en toda América latina y permite hoy que el vicerrector de la Universidad de Nueva York reconozca este esquema como el más prestigiado y el de mayor nivel”.