El estudio del Instituto Karolinska (Suecia), publicado en “Breast Cancer Research”, descubrió que si una mujer fallece a causa de un cáncer de mama, sus hijas o hermanas, si desarrollan esta enfermedad, tienen un 60% de riesgo de morir a causa de la misma.
Un equipo de investigadores, dirigido por el Dr. Mikael Hartman, utilizó el Multi-Generation Register de Suecia para identificar a 2.787 parejas de madres e hijas y 831 parejas de hermanas a las que se les diagnosticó cáncer de mama entre 1961 y 2001.
Los investigadores hallaron que las mujeres, cuyas madres habían sobrevivido al cáncer de mama después de cinco años, tenían un 91% de probabilidades de sobrevivir la enfermedad, frente a un 87% para aquéllas cuyas madres habían muerto en estos cinco años.
Lo mismo sucedió con las hermanas. Tener una hermana que había muerto a causa de cáncer de mama en un período de cinco años, suponía un 70% de supervivencia, en comparación con 88% si la hermana, con tal patología había sobrevivido cinco años.
En general, las hijas y hermanas de una mujer con cáncer de mama que había muerto durante un período de cinco años, si desarrollaban la enfermedad, eran entre 60% y 70% más propensas a morir de la misma, dentro de los siguiente de cinco años.
Breast Cancer Research 2007;9:R39