Las embarazadas que ya ha pasado por una cesárea previa tienen un riesgo bajo de ruptura del útero y otras complicaciones graves en la gestación, más allá del tipo de parto que lleven a cabo, según revela un estudio multicéntrico coordinado por el National Institute of Child Health and Human Development (Estados Unidos).
Los resultados de la investigación, publicados en la revista “Obstetrics and Gynecology”, se basaron en un análisis de 40.000 mujeres en gestación que tenían un antecedente previo de cesárea y que fueron evaluadas durante cuatro años. El riesgo general de ruptura del útero fue del 0,32%.
Además, el peligro de dar a luz un niño muerto, de que el niño muriera al nacer o de que se produjeran otras complicaciones en el feto o el recién nacido fue del 0,27%.
Los riesgos de ruptura por haberse sometido a reiteradas cesáreas variaron desde un 0,02% a un 0,12%.
Entre las mujeres que dieron a luz por cesárea nuevamente, la presencia de trabajo de parto se asoció con una mayor tasa de ruptura del útero que en el caso de los nacimientos sin trabajo de parto.
Las pacientes que se sometieron a un ensayo de trabajo de parto tuvieron la mayor tasa de ruptura, del 0,74%.
Obstetrics Gynecology 2007;110:801-803