La resonancia magnética podría ayudar a guiar el tratamiento quirúrgico de las pacientes recién diagnosticadas con cáncer de mama, según informan investigadores de la Feinberg School of Medicine (Estados Unidos) en "Archives of Surgery".
Los autores señalaron que las pacientes de cáncer de mama recién diagnosticadas están en riesgo de tener otro tumor oculto en el mismo pecho o en el opuesto. Si estos tumores adicionales se detectan antes de la cirugía para extraer el tumor diagnosticado inicialmente, entonces los planes de la gestión quirúrgica del cáncer de mama de una paciente pueden cambiar.
En este estudio participaron 155 mujeres que habían sido diagnosticados con cáncer de mama mediante mamografía, ultrasonido o biopsia por punción con aguja. Las mujeres fueron luego evaluadas por un cirujano que desarrolló un plan de tratamiento quirúrgico. Tras esta consulta, las mujeres se sometieron a una RM en ambas mamas.
Esas RM detectaron un total de 124 áreas anormales adicionales en 73 de las mujeres. Si una biopsia de seguimiento mostraba que estas áreas eran sospechosas o malignas, las mujeres volvían a visitar al cirujano para otra evaluación de sus planes de tratamiento quirúrgico.
La RMI de la mama provocó alteraciones en la gestión quirúrgica de 36 (23,2%) de las 155 mujeres, incluidas 10 que recibieron una mastectomía en lugar de una lumpectomía, 21 que se sometieron lumpectomías en la que se había extirpado más tejido que lo planeado originalmente, y cinco que tuvieron cirugías en ambos senos.
"Se descubre una malignidad adicional en una paciente de cada 10 que se somete a una RM", señalaron los autores del estudio. "Estos datos sugieren que la RM de la mama podría tener un papel en la evaluación de la etapa de los cánceres de mama recién diagnosticados".
Archives of Surgery 2007;142:441-447