Con el objetivo de determinar si la detección de esta situación mediante esta técnica de imagen ayuda a identificar a los pacientes que han sufrido recientemente un ictus o un ataque isquémico transitorio (AIT), investigadores de la Universidad de Washington en Seattle (Estados Unidos) estudiaron las imágenes de RM de 53 pacientes a los que se iba a practicar una endarterectomía carotídea, de los que 28 habían sufrido un ictus o un AIT durante los 90 días precedentes.
Los autores del estudio, publicado en "Circulation", observaron que la capa fibrosa delgada o rota era mucho más frecuente en pacientes con historia de accidente isquémico: el 70% de los pacientes con la capa rota habían sufrido un episodio de este tipo, así como el 50% de los que presentaban una capa delgada, pero este porcentaje se reducía al 9% entre los que tenían una capa fibrosa gruesa. Asimismo, los pacientes con una capa rota tenían 23 veces mayor probabilidad de presentar síntomas neurológicos relacionados con una reducción del flujo sanguíneo en el cerebro.
Según los investigadores, estos hallazgos sugieren que este tipo de RM puede servir para un mejor tratamiento de las arterias carótidas dañadas, para monitorizar los efectos del tratamiento sobre la progresión o regresión de las placas y, eventualmente, para identificar a pacientes con un riesgo elevado de ictus.
Webs Relacionadas
University of Washington, Seattle
http://www.washington.edu/
Circulation
http://circ.ahajournals.org/