Noticias médicas

Publicado el 17 de enero de 2006

Cáncer ginecológico

La quimioterapia intraperitoneal aumenta la supervivencia de pacientes con cáncer de ovario

El promedio de supervivencia aumentó significativamente para las mujeres que recibieron terapia intraperitoneal.

En pacientes con cáncer de ovario, la quimioterapia administrada a través de un catéter abdominal podría ofrecerles la oportunidad de una supervivencia más larga que con el tratamiento estándar, según señala un estudio coordinado por un equipo del Johns Hopkins Kimmel Cancer Center (Estados Unidos), que publica “The New England Journal of Medicine”.

En dicho estudio, se comparó el método intraperitoneal para administrar quimioterapia con la quimioterapia intravenosa de uso más común. Los investigadores hallaron que con el primero método el tiempo medio de supervivencia para las mujeres con cáncer de ovario en fase III podía aumentar en cerca de 16 meses, hasta alcanzar en promedio 65,5 meses.

Se seleccionaron 415 mujeres con cáncer de ovario de etapa III, extirpado con éxito. Únicamente aquellas mujeres con una masa restante de menos de un centímetro participaron en el estudio.

De manera aleatoria, se dividió a las pacientes en dos grupos. Uno, recibió quimioterapia intravenosa estándar con paclitaxel y cisplatina. El otro, una combinación de paclitaxel intravenoso e intraperitoneal y cisplatina intraperitoneal, en dosis más altas que las administradas al grupo de sólo intravenoso. Además en el segundo grupo, se administró también paclitaxel mediante ambos métodos, dado que no se propagó al resto del organismo igual de bien que la cisplatina administrada a través del abdomen.

Se programaron seis ciclos de tratamiento para las pacientes de ambos grupos, para ser administrados aproximadamente cada tres semanas.

Las pacientes del grupo intraperitoneal fueron más propensas a sufrir efectos secundarios, como dificultades gastrointestinales, problemas hematológicos, infecciones, fatiga, dolor y problemas neurológicos. Menos de la mitad completó los seis ciclos de terapia intraperitoneal, aunque la mayoría sí lo hizo, respecto a la administración intravenosa de la quimioterapia. Según los investigadores, la razón más común para interrumpir la terapia intraperitoneal fueron problemas relacionados con el catéter.

Las pacientes del grupo intraperitoneal también informaron una menor calidad de vida durante y poco después de la quimioterapia. Pero, cuando la calidad de vida se evaluó luego de un año de tratamiento, los resultados fueron similares para ambos grupos.

Sin embargo, el promedio de supervivencia aumentó significativamente para las mujeres que recibieron terapia intraperitoneal. Según los investigadores, si bien las pacientes que recibieron quimioterapia intravenosa obtuvieron una supervivencia de 49,7 meses, para las del grupo de combinación la supervivencia media fue de 65,6 meses, un aumento del 2% de supervivencia.

El estudio halló que promedio de tiempo antes de la recurrencia también fue más largo para las pacientes que recibieron la terapia de combinación. En concreto, 23,8 meses por 18,3 meses para las que sólo recibieron en la terapia intravenosa.

New England Journal of Medicine 2006;354:34-43