Su estudio se ha basado en los resultados de la intervención por medio de queratoplastia lamelar profunda en 15 ojos de 15 pacientes, de edades comprendidas entre los 18 y los 64 años (media de edad de 42 años). Tras un seguimiento de un año, los resultados fueron muy interesantes. La media de agudeza visual distante era, antes de la intervención, de 10/200. A los 6 meses después de la operación, fue de 20/40 y se mantuvo estable durante el resto del seguimiento. Al año, la agudeza visual fue igual o mayor de 20/40 en el 67% de los ojos. En general, se ganaron una media de cuatro líneas y sólo un ojo perdió una línea. La visión de cerca siguió un modelo similar, con una ganancia máxima a los 6 meses y mantenimiento estable durante el resto del seguimiento.
En un tercio de los ojos, se produjeron complicaciones intraoperatorias, incluyendo perforación de la membrana de Descemet. Después de la operación, hubo dos casos de retraso de la cicatriz epitelial, lo cual fue tratado con aplicación de lentes de contacto terapéuticas.
Publicado el 18 de noviembre de 2003
Queratocono
La queratoplastia lamelar profunda es una alternativa a la queratoplastia penetrante para tratamiento de queratoconos
La queratoplastia lamelar profunda es una alternativa a la queratoplastia penetrante para el tratamiento de queratoconos de estado 3 y 4, según un estudio que el Dr. Pierre Fournié del que ha informado en "Ocular Surgery News". Este tipo de intervención "es menos invasiva, no presenta riesgo de rechazo endotelial y los pacientes pueden mantener su propio epitelio", ha explicado el Dr. Fournié.
Su estudio se ha basado en los resultados de la intervención por medio de queratoplastia lamelar profunda en 15 ojos de 15 pacientes, de edades comprendidas entre los 18 y los 64 años (media de edad de 42 años). Tras un seguimiento de un año, los resultados fueron muy interesantes. La media de agudeza visual distante era, antes de la intervención, de 10/200. A los 6 meses después de la operación, fue de 20/40 y se mantuvo estable durante el resto del seguimiento. Al año, la agudeza visual fue igual o mayor de 20/40 en el 67% de los ojos. En general, se ganaron una media de cuatro líneas y sólo un ojo perdió una línea. La visión de cerca siguió un modelo similar, con una ganancia máxima a los 6 meses y mantenimiento estable durante el resto del seguimiento.
En un tercio de los ojos, se produjeron complicaciones intraoperatorias, incluyendo perforación de la membrana de Descemet. Después de la operación, hubo dos casos de retraso de la cicatriz epitelial, lo cual fue tratado con aplicación de lentes de contacto terapéuticas.